Yo solo quiero,
las espirales del trigo en tu horquilla;
esas calles donde colorear tu nombre;
tu recuerdo por carpetas,
de salamanquesas que se trepan…
nuestras celdillas de amor,
en otra desbandada marinera…
las más melodiosas voces,
de manos que amparan.
Esos ladrillos comunes,
por los que sentimos,
los puentes que se escuchan sobre el miedo…
y mis neones,
tras los colores de sus esperanzas…
y todos mis vientos con los ecos de ese espíritu,
que nos atraviesa,
en los bailes de adoración a Dios,
de la pobreza.
las espirales del trigo en tu horquilla;
esas calles donde colorear tu nombre;
tu recuerdo por carpetas,
de salamanquesas que se trepan…
nuestras celdillas de amor,
en otra desbandada marinera…
las más melodiosas voces,
de manos que amparan.
Esos ladrillos comunes,
por los que sentimos,
los puentes que se escuchan sobre el miedo…
y mis neones,
tras los colores de sus esperanzas…
y todos mis vientos con los ecos de ese espíritu,
que nos atraviesa,
en los bailes de adoración a Dios,
de la pobreza.
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