Mario Cabral
Poeta asiduo al portal
mi corazón yacía en el suelo atravesado por mi pluma, mi corazón permanecía en el suelo latiendo e impulsando nada mas que aquella mancha negra de tinta que nunca me permitió amar ni sentirme amado, aquella tinta que requirió que mi amor fuera solo para las letras, aquella tinta que decidió que mi ilusión fuera la hija del dolor y presa de la desesperación, a la tinta que al fin hoy se presento y me subyugo a la inspiración que solo brinda el echo de que en tu corazón solo exista la soledad.