Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue tu veracidad mi travesía
y el eco de tu voz mi voz secreta,
tu fuerza dio vigor a mi cometa
y atada a su cordel… el alma mía.
Fue tu divinidad la mano guía
y el reto fue querer llegar a meta;
tu Norte puso el norte en mi veleta
y en ello me complazco cada día.
Caído en el dolor y en la derrota
me diste la ocasión de conocerte:
hallarte me curó la frente rota.
Fue la necesidad de recorrerte
la dulce sinrazón que manirrota
prepara mi esternón y así quererte.
y el eco de tu voz mi voz secreta,
tu fuerza dio vigor a mi cometa
y atada a su cordel… el alma mía.
Fue tu divinidad la mano guía
y el reto fue querer llegar a meta;
tu Norte puso el norte en mi veleta
y en ello me complazco cada día.
Caído en el dolor y en la derrota
me diste la ocasión de conocerte:
hallarte me curó la frente rota.
Fue la necesidad de recorrerte
la dulce sinrazón que manirrota
prepara mi esternón y así quererte.
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