poroeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
SOLO TÚ
En espacios vacios que reciben tus caricias,
se dibujan ciudades donde siempre atardece,
lugares donde nunca sale el sol, y se mueven
siluetas en espesa neblina que nunca perece.
En el fondo de calles sombrías, se protege
el corazón de miradas furtivas, puedo mirarlo
encogerse, esconderse de espectros recién
vomitados de tumbas, con su nombre sellados.
En las penumbras de mi mente, que cavila
entre la existencia y la muerte, apareces tú
cuidando mis pasos, y mi alma extraviada
mira tu mirada tranquila y al fin se reposa.
En los cielos mudos, en caminos del silencio,
la inercia de mi pecho me empuja a llamarte,
y tu voz como crepúsculo del día se aparece
arrollante, viva luz de mi corazón amante.
En espacios vacios que reciben tus caricias,
se dibujan ciudades donde siempre atardece,
lugares donde nunca sale el sol, y se mueven
siluetas en espesa neblina que nunca perece.
En el fondo de calles sombrías, se protege
el corazón de miradas furtivas, puedo mirarlo
encogerse, esconderse de espectros recién
vomitados de tumbas, con su nombre sellados.
En las penumbras de mi mente, que cavila
entre la existencia y la muerte, apareces tú
cuidando mis pasos, y mi alma extraviada
mira tu mirada tranquila y al fin se reposa.
En los cielos mudos, en caminos del silencio,
la inercia de mi pecho me empuja a llamarte,
y tu voz como crepúsculo del día se aparece
arrollante, viva luz de mi corazón amante.