Sólo un filósofo percibió los pedacitos de sueños y de besos.

Rigel Amenofis

Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuenta la leyenda que en una región más bella que una alucinación sicodélica, donde abundaban los juncos y los prados se cubrían con el color de los jazmines, y a mediados del invierno las colinas se pintaban del matiz de la flor de duraznos. Una linda muchacha, preciosa como el loto, se enamoró de un viejo sin atractivos físicos, pero con una sensibilidad exquisita y en la palabra la magia del canto de las sirenas.
Ella era ampliamente correspondida con un amor que parecía la luz del crepúsculo que al final del día lanza sus más bellos destellos. Y este amor destinado a ser grande, sublime, del que se hablaría por siglos no creció; pues fue una semilla sembrada por el destino en el árido campo de los convencionalismos y los temores. No pudo ser, fue transformado en pedacitos de sueños, de caricias, de besos; parecidos al confeti y quedó esparcido en el suelo del siglo en que nació, dando origen a exóticas y bellas flores. Los botánicos no podían explicar el origen de estos magníficos y repentinos brotes. Sólo un filósofo que conoció a ambos, dio la verdadera explicación que nadie aceptó como cierta en este siglo de lógica digítal.


17 Julio 2010.



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Última edición:
Me ha encantdo y me llegó al Alma.
Yo le pondría: "Solo un Filósofo"
Te mando Reputación y un beso
Rosario

Gracias por todo. A veces las palabras no expresan lo que uno siente pero sólo conozco esa para expresar mi agradecimiento. Ya le modifique el título y está incluida tu sugerencia, aunque me quedó un poco largo. Un abrazo y un saludo cordial
 
Es cierto amigo, a los mortales comunes y corrientes, nos falta criterio para dilucidar las maravillas de la naturaleza...un bello escrito amigo, felicidades, un fuerte abrazo y un placer haberte leído...
 
Amigo Rigel qué extraño, maravilloso, ficcional y exquisito es tu construcción; excelente manera de presentar un escrito con apariencia de ensayo, pero con una puesta en escena de la ficción... te confieso, que esperaba al final que nos dijera quién era los personajes de la "historia real" y quién el filósofo... ¡ Qué manera de inventar una escritura desde la imaginación hacia la "realidad" !... Me celebro, por leerte, y te celebro tu escritura... con un impulso, podría convertirse en una producción hermeneútica, péro esto es una pulsión para tu próxima criatura... Abrazos
 
Cuenta la leyenda que en una región mas bella que una alucinación sicodélica, donde abundaban los juncos y los prados se cubrían con el color de los jazmines, y a mediados del invierno las colinas se pintaban del matiz de la flor de duraznos. Una linda muchacha, preciosa como el loto, se enamoró de un viejo sin atractivos físicos, pero con una sensibilidad exquisita y en la palabra la magia del canto de las sirenas.
Ella era ampliamente correspondida con un amor que parecía la luz del crepúsculo que al final del día lanza sus más bellos destellos. Y este amor destinado a ser grande, sublime, del que se hablaría por siglos no creció; pues fue una semilla sembrada por el destino en el árido campo de los convencionalismos y los temores. No pudo ser, fue transformado en pedacitos de sueños, de caricias, de besos; parecidos al confeti y quedó esparcido en el suelo del siglo en que nació, dando origen a exóticas y bellas flores. Los botánicos no podían explicar el origen de estos magníficos y repentinos brotes. Sólo un filósofo que conoció a ambos, dio la verdadera explicación que nadie aceptó como cierta en este siglo de lógica digital.


17 Julio 2010.


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Quién es ese filósofo que pudo descifrar este enigma?, aunque nos dejas con esa hipótesis, es un buen texto de carácter lírico en donde resalta la estilística descriptiva, es un buen texto con bellas imágenes que te transportan a otro plano, es un gusto pasar por tu prosa poética, cuídate, que pases bien, chispas estelares a tu pluma...
 
Cuenta la leyenda que en una región mas bella que una alucinación sicodélica, donde abundaban los juncos y los prados se cubrían con el color de los jazmines, y a mediados del invierno las colinas se pintaban del matiz de la flor de duraznos. Una linda muchacha, preciosa como el loto, se enamoró de un viejo sin atractivos físicos, pero con una sensibilidad exquisita y en la palabra la magia del canto de las sirenas.
Ella era ampliamente correspondida con un amor que parecía la luz del crepúsculo que al final del día lanza sus más bellos destellos. Y este amor destinado a ser grande, sublime, del que se hablaría por siglos no creció; pues fue una semilla sembrada por el destino en el árido campo de los convencionalismos y los temores. No pudo ser, fue transformado en pedacitos de sueños, de caricias, de besos; parecidos al confeti y quedó esparcido en el suelo del siglo en que nació, dando origen a exóticas y bellas flores. Los botánicos no podían explicar el origen de estos magníficos y repentinos brotes. Sólo un filósofo que conoció a ambos, dio la verdadera explicación que nadie aceptó como cierta en este siglo de lógica digital.


17 Julio 2010.


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Rigel
Que hermoso cuento el que nos dejas...yo le hubiera puesto "El origen de las flores exóticas".
Creo que hay amores tan fragantes como las flores, esos donde el ocaso y el amanecer ven la posibilidad de ser luz y sin embargo en un mundo donde impera el "qué dirán" se pierden y eso es
una lástima.
Te felicito.
Un abracito
Ana
 
y el amor pudo pero no lo dejaron crecer
entonces se volvio flor de un querer,
magnificamente bella la veo
crecer entre tus letras
y es un placer ...
vagar por su perfume
y perderme en su piel.:::blush:::
 
Un bello cuento de amor. A veces los convencionalismos no dejan que la semilla de un gran amor crezca, por desgracia ocurre. Muy grato leerte. Un saludo.
 
hola Enrique!

la magia de tu pluma siempre cautivadora del alma
bella la imagen aunque triste como la realidad de muchos
pero que en su realidad nostálgica son capaces de dar
bellas historias de amor como estas con un final excelente
a pesar de no concluir "y fueron felices para siempre"
como es lo usual en las historias con matices de cuento de hadas,

Bellísimo! encantada siempre de pasear por tu espacio,

ligiA
 
Es cierto amigo, a los mortales comunes y corrientes, nos falta criterio para dilucidar las maravillas de la naturaleza...un bello escrito amigo, felicidades, un fuerte abrazo y un placer haberte leído...

Gracias a ti por leerme y dejarme tan estimulante comentario. Mi disculpa por mi tardanza en responder a tu amabilidad.
 
Cuenta la leyenda que en una región más bella que una alucinación sicodélica, donde abundaban los juncos y los prados se cubrían con el color de los jazmines, y a mediados del invierno las colinas se pintaban del matiz de la flor de duraznos. Una linda muchacha, preciosa como el loto, se enamoró de un viejo sin atractivos físicos, pero con una sensibilidad exquisita y en la palabra la magia del canto de las sirenas.
Ella era ampliamente correspondida con un amor que parecía la luz del crepúsculo que al final del día lanza sus más bellos destellos. Y este amor destinado a ser grande, sublime, del que se hablaría por siglos no creció; pues fue una semilla sembrada por el destino en el árido campo de los convencionalismos y los temores. No pudo ser, fue transformado en pedacitos de sueños, de caricias, de besos; parecidos al confeti y quedó esparcido en el suelo del siglo en que nació, dando origen a exóticas y bellas flores. Los botánicos no podían explicar el origen de estos magníficos y repentinos brotes. Sólo un filósofo que conoció a ambos, dio la verdadera explicación que nadie aceptó como cierta en este siglo de lógica digítal.


17 Julio 2010.



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siempre sabes como tocarnos con cada palabra tuya, saludos amigo Enr
 

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