Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Extirpo hoy tu recuerdo,
con la misma intensidad de odio,
con la que ayer te ame,
Arrancandome el corazón,
que lleva aún marcado tu nombre,
amputando mis manos,
que tantas caricias te prodigó,
¿Lágrimas? ¡para que!
si todo ha terminado,
el sepulturero prepara la fosa,
donde mis huesos antes tuyos,
se quemarán en el rencor,
Herida tras herida,
mentira tras mentira,
y aún con descaro sonreias,
¡Arpía desgraciada!
El vino no fue suficiente,
El achís no borro las noches,
solo me queda ¡la muerte!
Aún en trance doliente...
Caminé entre las olas,
me quemé en el infierno,
para conseguir tus favores,
¡Caro pague el amarte!
¡Maldita seas por siempre!
¡Ya antes sabía!
que del amor al odio solo un pequeño paso,
¡Miráme ahora sediento de sombras!
Termine magistral romance,
entre dagas y espinas,
entre maldiciones y venganzas,
Porque tarde he sabido,
que a amar jamás fuiste preparada,
¡Diviertete ahora!,
con mi sangre en tus manos...
¡Vive mil años!
¡Torturá a mil almas!
que en el fondo sé...
tu soledad es inmensa...
A nadie engañas con ello,
Solo a ti querida mía...
Solo a ti...
¡Adiós te digo!
¡Antes mi musa!
¡Hoy mi verdugo!
L.V.
con la misma intensidad de odio,
con la que ayer te ame,
Arrancandome el corazón,
que lleva aún marcado tu nombre,
amputando mis manos,
que tantas caricias te prodigó,
¿Lágrimas? ¡para que!
si todo ha terminado,
el sepulturero prepara la fosa,
donde mis huesos antes tuyos,
se quemarán en el rencor,
Herida tras herida,
mentira tras mentira,
y aún con descaro sonreias,
¡Arpía desgraciada!
El vino no fue suficiente,
El achís no borro las noches,
solo me queda ¡la muerte!
Aún en trance doliente...
Caminé entre las olas,
me quemé en el infierno,
para conseguir tus favores,
¡Caro pague el amarte!
¡Maldita seas por siempre!
¡Ya antes sabía!
que del amor al odio solo un pequeño paso,
¡Miráme ahora sediento de sombras!
Termine magistral romance,
entre dagas y espinas,
entre maldiciones y venganzas,
Porque tarde he sabido,
que a amar jamás fuiste preparada,
¡Diviertete ahora!,
con mi sangre en tus manos...
¡Vive mil años!
¡Torturá a mil almas!
que en el fondo sé...
tu soledad es inmensa...
A nadie engañas con ello,
Solo a ti querida mía...
Solo a ti...
¡Adiós te digo!
¡Antes mi musa!
¡Hoy mi verdugo!
L.V.