Ruben Begega Linares
Poeta recién llegado
Tan sólo un pensamiento,
Puede mover montañas,
Siempre esperando el momento,
Nunca dejar que te vallas,
Ojala se calme este viento,
Que golpea mi ventana,
Sólo tu ocupas los sueños,
De esta mente tan hastiada,
Cansada de tantas promesas,
Repetidas, torpes,inacabadas,
Recuerda bien que no estas sola,
Aunque estés de vuelta en casa,
Intentan articular tus labios,
Unas pequeñas palabras,
Grabadas están en tu mente,
Aunque no puedas decir nada,
Observando con intriga,
Que me dirás hoy dulce dama,
Donde hay miradas intensas,
Mejor no decir nada,
Esperando con paciencia,
Una de esas miradas,
Esas que dicen de todo,
Esas que rompen mi coraza,
Forjada con mucho dolor,
A sangre, fuego y espada,
Con una simple sonrisa,
Has conseguido traspasarla,
Has llegado a mi corazón,
Calentando esta fría ánima,
Nada más puedo decirte,
Que no pueda demostrarte,
Día a día, paso a paso,
Esperando volver a encontrarte,
En esta vida o en la otra,
Nunca dejaré de extrañarte.
Puede mover montañas,
Siempre esperando el momento,
Nunca dejar que te vallas,
Ojala se calme este viento,
Que golpea mi ventana,
Sólo tu ocupas los sueños,
De esta mente tan hastiada,
Cansada de tantas promesas,
Repetidas, torpes,inacabadas,
Recuerda bien que no estas sola,
Aunque estés de vuelta en casa,
Intentan articular tus labios,
Unas pequeñas palabras,
Grabadas están en tu mente,
Aunque no puedas decir nada,
Observando con intriga,
Que me dirás hoy dulce dama,
Donde hay miradas intensas,
Mejor no decir nada,
Esperando con paciencia,
Una de esas miradas,
Esas que dicen de todo,
Esas que rompen mi coraza,
Forjada con mucho dolor,
A sangre, fuego y espada,
Con una simple sonrisa,
Has conseguido traspasarla,
Has llegado a mi corazón,
Calentando esta fría ánima,
Nada más puedo decirte,
Que no pueda demostrarte,
Día a día, paso a paso,
Esperando volver a encontrarte,
En esta vida o en la otra,
Nunca dejaré de extrañarte.