Anais_nin
Poeta recién llegado
Las cuerdas del piano acarician mi cuello.
Las voces me laceran el aliento,
me deleitan, me encadenan
Me seduce el flamear de la vela,
el humo detenido en el aire,
la música del atardecer.
Todo me seduce todo
Ni siquiera es algo casual.
Todo, perfectamente calculado.
Completamente planificado
a la hora perfecta,
sin piedad y con puntualidad.
Entre suspiros mi cuerpo se entume.
Que más da si la noche se vende gustosa
para enterrar sus garras en mi espalda.
Con los ojos cerrados, intuyo
la voz del anonimato.
¿Cómo podría decir que con eso basta?
¿Cómo podría decir que lo siento?
Si ya nada queda por decir,
nada por esconder.
No quiero vender mis gestos al aroma del silencio.
No una vez mas
Las voces me laceran el aliento,
me deleitan, me encadenan
Me seduce el flamear de la vela,
el humo detenido en el aire,
la música del atardecer.
Todo me seduce todo
Ni siquiera es algo casual.
Todo, perfectamente calculado.
Completamente planificado
a la hora perfecta,
sin piedad y con puntualidad.
Entre suspiros mi cuerpo se entume.
Que más da si la noche se vende gustosa
para enterrar sus garras en mi espalda.
Con los ojos cerrados, intuyo
la voz del anonimato.
¿Cómo podría decir que con eso basta?
¿Cómo podría decir que lo siento?
Si ya nada queda por decir,
nada por esconder.
No quiero vender mis gestos al aroma del silencio.
No una vez mas