Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ven a sentarte conmigo
sobre esta luna de agua dulce y ninfas,
ven a rozarme los labios
con los pétalos de tus dedos.
Sólo un -si-
podría desnudarme
ante el cielo de tus ojos
donde el tiempo es eterno,
donde puedo esculpirte sueños de oro
y conjugarte con el verbo blanco de mi corazón.
Amor,
cobíjate en este vientre de niña morena,
de primavera virgen
y música verde.