Soñé que vivía en otro lugar,
Tú usabas un largo vestido de encaje,
Yo con espada y capa te iba a buscar,
De esta forma, eran nuestros trajes.
En caballo blanco llegaba,
Tu salías a tu balcón,
Algún poema te recitaba,
Tú, entrabas llena de ilusión.
Muchas veces luché,
Por el amor que sentía,
Y mi espada desenvainé,
Si eso feliz te hacía.
Nada cambiaba el propósito de amar,
Por una solo mujer vivir,
Era capaz hasta de llorar,
Y si necesario, hasta de morir.
Todo ha cambiado,
Hasta nuestros vestidos,
No se si se ha terminado,
Lastima que un sueño haya sido.
Tú usabas un largo vestido de encaje,
Yo con espada y capa te iba a buscar,
De esta forma, eran nuestros trajes.
En caballo blanco llegaba,
Tu salías a tu balcón,
Algún poema te recitaba,
Tú, entrabas llena de ilusión.
Muchas veces luché,
Por el amor que sentía,
Y mi espada desenvainé,
Si eso feliz te hacía.
Nada cambiaba el propósito de amar,
Por una solo mujer vivir,
Era capaz hasta de llorar,
Y si necesario, hasta de morir.
Todo ha cambiado,
Hasta nuestros vestidos,
No se si se ha terminado,
Lastima que un sueño haya sido.