Rene Rodas
Poeta recién llegado
Y al final solo queda el mar y el precipicio
escuchar el salvaje golpe de las olas
brotando escarchas de agua alrededor
humedeciendo cada espacio de mi cuerpo
escuche mi nombre a lo lejos
a pesar del rugir del majestuoso mar
vos sublime envidiada por ángeles
observo a lo lejos una figura celestial
envuelta por un manto blanco y de pies descalzos
observo a lo lejos el viento danzar en tu vestido
con morbo en ese instante lo odie por su dicha
llegaste a mi abrazándome con fuerza
el silencio se apodero de nuestro entorno
tan pacifico, tan eterno y tan fuerte
sus ojos acogieron mi mirada perdida
y su mirada delato sus sentimientos
mi instinto despertó guiando mis labios
momento sublime que consumió el tiempo
el viento amainado sucumbía en el pesar
fue un segundo, talvez una eternidad
y nuevamente un susurro a mi oído llego
casi inaudible dijo, "despierta"
Pensamiento de David Flores poesía de Rene Rodas
escuchar el salvaje golpe de las olas
brotando escarchas de agua alrededor
humedeciendo cada espacio de mi cuerpo
escuche mi nombre a lo lejos
a pesar del rugir del majestuoso mar
vos sublime envidiada por ángeles
observo a lo lejos una figura celestial
envuelta por un manto blanco y de pies descalzos
observo a lo lejos el viento danzar en tu vestido
con morbo en ese instante lo odie por su dicha
llegaste a mi abrazándome con fuerza
el silencio se apodero de nuestro entorno
tan pacifico, tan eterno y tan fuerte
sus ojos acogieron mi mirada perdida
y su mirada delato sus sentimientos
mi instinto despertó guiando mis labios
momento sublime que consumió el tiempo
el viento amainado sucumbía en el pesar
fue un segundo, talvez una eternidad
y nuevamente un susurro a mi oído llego
casi inaudible dijo, "despierta"
Pensamiento de David Flores poesía de Rene Rodas
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