Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Tal vez es solo viento
el olvido que ciega tu motivo,
es ruido que congela el sentimiento.
Me alegro que estés vivo.
Algún tiempo lloré, pues no sabía
si aún tu hermoso verbo estaba activo.
Y fue gran alegría
encontrar de tu voz preciosas joyas
engarzadas con tu arte, tu armonía.
Mas ahora me embrollas,
me acusas de mi débil desespero.
Con culpas de traición vas y me arrollas.
La voz de tu venero
resulta única piel a la que beso
y es la piel que me toca, si te espero
y causas mi embeleso.
Y es por ese placer, por esa gloria
Que está mi corazón de tu amor preso
esperando tu voz, con loca euforia.
Última edición: