Kratosrules
Poeta recién llegado
Sentado una mañana con mi corazon destrozado.
Lo miraba y pensaba: "¿Qué le habra pasado?".
Yo quería, yo podía, pero no debía.
Imaginar momentos en los que ella me amaría.
Ese amor ya parecia ajeno.
Mi corazón no bombeaba sangre, bombeaba veneno.
No quería no debía, caer en la desolación.
Pero parecía que ya no había otra opción.
Por suerte para mi, no todo estaba perdido.
Pues otras quince mujeres cumplieron su cometido.
Convirtieron el veneno en llamas radiantes.
De las que no quise salir ni un instante.
Una de ellas, dulce y coqueta.
Fue la que tuvo la mejor receta.
Sesenta dias duro su contención.
Hasta que aquellos recuerdos hicieron aparición.
Pensaba en ella y en si lo lograría.
Yo quería yo debía, pero no podía.
Aquel día ya todo estaba acabado.
Si no hubiera sido por un hermoso enunciado.
Fue entonces que tuve oportunidad.
De cumplir mi sueño a la brevedad.
Yo podía yo quería pero aun no debía.
Y fue entonces que desaparecio mi alegría.
Un amigo la habia conquistado.
Y yo le negué, todo lo que había pasado.
Pues que mejor para deshacerme de ella.
El saber que vivía, una vida bella.
Y hoy aquí me encuentro acostado.
Con todo el corazón abollado.
Yo querria, pero no podría ni debería.
Asi que sí, continuare mi agonía.
Lo miraba y pensaba: "¿Qué le habra pasado?".
Yo quería, yo podía, pero no debía.
Imaginar momentos en los que ella me amaría.
Ese amor ya parecia ajeno.
Mi corazón no bombeaba sangre, bombeaba veneno.
No quería no debía, caer en la desolación.
Pero parecía que ya no había otra opción.
Por suerte para mi, no todo estaba perdido.
Pues otras quince mujeres cumplieron su cometido.
Convirtieron el veneno en llamas radiantes.
De las que no quise salir ni un instante.
Una de ellas, dulce y coqueta.
Fue la que tuvo la mejor receta.
Sesenta dias duro su contención.
Hasta que aquellos recuerdos hicieron aparición.
Pensaba en ella y en si lo lograría.
Yo quería yo debía, pero no podía.
Aquel día ya todo estaba acabado.
Si no hubiera sido por un hermoso enunciado.
Fue entonces que tuve oportunidad.
De cumplir mi sueño a la brevedad.
Yo podía yo quería pero aun no debía.
Y fue entonces que desaparecio mi alegría.
Un amigo la habia conquistado.
Y yo le negué, todo lo que había pasado.
Pues que mejor para deshacerme de ella.
El saber que vivía, una vida bella.
Y hoy aquí me encuentro acostado.
Con todo el corazón abollado.
Yo querria, pero no podría ni debería.
Asi que sí, continuare mi agonía.