Por no asirse a las que volaron,
mis manos abatidas caen,
ahogándose en los bolsillos de mi resignación.
De ser parte desterrado,
hoy desnudo de vida
de aire vacío vestido,
solo... soy todo.
De hienas rodeado,
con sus ojos sobre mi cordura brillando.
Alumbrando lo más negro de mi mundo en soledad.
Pero cuando mi corazón se convierte en sol
en llamas estalla,
ahuyentando de las noches los dientes de la luna
y como gacela,
libre del miedo a no ser yo,
corro,
junto a mis días
a mi destino.
mis manos abatidas caen,
ahogándose en los bolsillos de mi resignación.
De ser parte desterrado,
hoy desnudo de vida
de aire vacío vestido,
solo... soy todo.
De hienas rodeado,
con sus ojos sobre mi cordura brillando.
Alumbrando lo más negro de mi mundo en soledad.
Pero cuando mi corazón se convierte en sol
en llamas estalla,
ahuyentando de las noches los dientes de la luna
y como gacela,
libre del miedo a no ser yo,
corro,
junto a mis días
a mi destino.