No delires amor, que en los caminos
los álamos con sus sombras nos cobijan,
no delires amor, no existirán cipreses
que dominen la esencia de la vida
Quebrado rumor del agua de un arroyo,
perlada se desliza una gota de lluvia.
En la flauta de un pájaro cantor
la música se moldea, se transforma en brisa,
o lamento, o tierna espera.
Del color rojizo y el perfume húmedo
en la tierra, flores vírgenes
nacen jubilosas a la luz del día.
Allá a lo lejos se vislumbra un sendero...
... No delires amor,
pues las cadenas que un tiempo nos ataron
murieron en la noche de impaciencia.
Descalzos seguiremos la ruta que nos ciega...
los álamos con sus sombras nos cobijan,
no delires amor, no existirán cipreses
que dominen la esencia de la vida
Quebrado rumor del agua de un arroyo,
perlada se desliza una gota de lluvia.
En la flauta de un pájaro cantor
la música se moldea, se transforma en brisa,
o lamento, o tierna espera.
Del color rojizo y el perfume húmedo
en la tierra, flores vírgenes
nacen jubilosas a la luz del día.
Allá a lo lejos se vislumbra un sendero...
... No delires amor,
pues las cadenas que un tiempo nos ataron
murieron en la noche de impaciencia.
Descalzos seguiremos la ruta que nos ciega...
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