Rosario Martín
Poeta que considera el portal su segunda casa
«Cuando era el aire de fuego
yo recorrí con mi ruego la caló
y a la velada abrigo..."
Entonces eras la camisa blanca
de mancha inoportuna
y un saco de huesos la mujer aquella,
sombra invisible y en el recuerdo la luna,
dolor y pena:
"...está llorando la luna,
la luna está llorando
mamita mía, mamita mía..."
No hay mejor arma que la escucha
y aunque apenas me hablaste de tu madre
era un secreto a voces que amaba la copla
que la raparon y purgaron
por contribuir, supuestamente,
al derrumbe de la moral...
Rosario Martín
"Los Cuatro Muleros" han sido versionados muchas veces,
las estrofas entrecomilladas(2) pertenecen a una hermosa versión de Pepe Marchena.
yo recorrí con mi ruego la caló
y a la velada abrigo..."
Entonces eras la camisa blanca
de mancha inoportuna
y un saco de huesos la mujer aquella,
sombra invisible y en el recuerdo la luna,
dolor y pena:
"...está llorando la luna,
la luna está llorando
mamita mía, mamita mía..."
No hay mejor arma que la escucha
y aunque apenas me hablaste de tu madre
era un secreto a voces que amaba la copla
que la raparon y purgaron
por contribuir, supuestamente,
al derrumbe de la moral...
Rosario Martín
"Los Cuatro Muleros" han sido versionados muchas veces,
las estrofas entrecomilladas(2) pertenecen a una hermosa versión de Pepe Marchena.
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