Lhucas
Poeta recién llegado
Una parte de mi ser
en las tristes notas de una melodía,
unas letras
ahogadas en la penumbra,
un suspiro olvidado,
un vacío a mi alrededor,
tengo vértigo
pero no puedo dejar de mirar.
Ya no brilla roja la luna,
ni nos miran aquellos ojos amarillos,
asustados,
esperando que el mañana
aún se acuerde
de los que lloran en silencio,
de los que caminan entre el tumulto
desapercibidos,
cojos.
Esperar carece de sentido,
no hacerlo también,
desorientado,
aquellos ojos que afirman
lo que tus labios niegan,
confuso,
aun noto el suave tacto de tu piel,
tengo miedo.
Cada rincón
oculto bajo la mirada de una farola,
cada esquina,
cada baldosa,
impregnadas de tu sombra.