cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
SOMBRA
Será qué, por tanto te pienso
escucho en el viento , de tus
palabras el eco.
Observo en el faro
de la esquina, la sombra
de tu presencia.
En la banca de enfrente
la huella de tu cuerpo,
sentada, pierna ondulante.
En la grada de tu casa
tu imagen parada tocando
la puerta.
En la tienda de la esquina
tu figura, comprando el pan
de cada día.
Es que te pienso tanto,
desde tu ausencia, no puedo
dejar de verte.
En cada mujer encuentro
tu sombra, tu doble, tu silueta
tu nombre.
Tan sólo me consuelan tus letras
en una nota, donde me dices
de tu marcha, a otra parte.
Cuánto tiempo no sé, te pensaré
tanto, por tanto extrañarte, ojala
vinieras de nuevo, antes de mi muerte.
Será qué, por tanto te pienso
escucho en el viento , de tus
palabras el eco.
Observo en el faro
de la esquina, la sombra
de tu presencia.
En la banca de enfrente
la huella de tu cuerpo,
sentada, pierna ondulante.
En la grada de tu casa
tu imagen parada tocando
la puerta.
En la tienda de la esquina
tu figura, comprando el pan
de cada día.
Es que te pienso tanto,
desde tu ausencia, no puedo
dejar de verte.
En cada mujer encuentro
tu sombra, tu doble, tu silueta
tu nombre.
Tan sólo me consuelan tus letras
en una nota, donde me dices
de tu marcha, a otra parte.
Cuánto tiempo no sé, te pensaré
tanto, por tanto extrañarte, ojala
vinieras de nuevo, antes de mi muerte.