Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
No pude entender
la amplitud de tu nombre,
se me escapa en la comba cristalina
que abarca el giro del horizonte.
Soy pequeño en mis círculos crepusculares
que siembran cenizas en las manos.
Tu, hermana del sol,
expandes tus alas sobre las aguas,
pero yo muero de sed bajo tu sombra.
En mis labios no hay descanso para la braza
ni en mi pecho la angustia duerme nunca.
Dejo de herencia la moneda para Caronte
y mi negra erosión para el viento.
la amplitud de tu nombre,
se me escapa en la comba cristalina
que abarca el giro del horizonte.
Soy pequeño en mis círculos crepusculares
que siembran cenizas en las manos.
Tu, hermana del sol,
expandes tus alas sobre las aguas,
pero yo muero de sed bajo tu sombra.
En mis labios no hay descanso para la braza
ni en mi pecho la angustia duerme nunca.
Dejo de herencia la moneda para Caronte
y mi negra erosión para el viento.