Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
(
de Sombras De La noche)
Existir # 61 Septiembre del 2005
Hay una atmósfera extraña ahora
Pedazos de oscuridad en la mañana
Roces de grises sombras
Tufos de vergüenza gravitan
Insolentes nuestros cuerpos
¿Qué pasará después de la tormenta?
¿Qué pasará mañana?
¿Acaso nada?
Volverá a salir el sol
Como si nada haya ocurrido?
¿Acaso habrá un quejido de la aurora?
¿Acaso un grito perdido, desesperado?
Ecos, miedos de niños.
Ecos de pasos lejanos nos alcanzan
Inocente juego de niños
¿Qué esconde la negra noche
En sus enaguas?
¿Por que disfraza oscuros
Sus secretos?
Sueño que la pesadilla vuelve
Aún las armas apuntándonos,
Disparándonos.
Huellas de vidrios rotos,
De riñones rotos y de ojos ciegos
Y de Santos y vírgenes desechos
Huellas de velas sucias ardiendo
De Flores podridas
De Santos en llamas vivas.
Las madres lloran impotentes
Lo real nos enloquece
El miedo nos vence
Los rezos no sirven
La locura estremece
Corran, corran en todas direcciones
Mañana vuelvan
Cuando el dios tirano duerma.
Nadie vio cuando la sombra
Avanzó sobre nosotros
Nadie dijo nada
Solo miraron avergonzados
Y dolidos
Solo acompañaron
Con rezos compasivos
Solo una mirada piadosa
--pobrecillos-dijeron
Y se fueron como perros
Con la cola compungida
Y el estomago lleno
¿Y donde estaba el santo padre?
¿Acaso estaba atisbando tras la puerta,
Ahogado en aguas rancias?
¿Acaso el hizo oscuro el día?
Así fue y eso me alcanza
Y me envuelve como alimento de serpiente
¡Hay¡ ese vaho mal oliente.
Existir # 61 Septiembre del 2005
Hay una atmósfera extraña ahora
Pedazos de oscuridad en la mañana
Roces de grises sombras
Tufos de vergüenza gravitan
Insolentes nuestros cuerpos
¿Qué pasará después de la tormenta?
¿Qué pasará mañana?
¿Acaso nada?
Volverá a salir el sol
Como si nada haya ocurrido?
¿Acaso habrá un quejido de la aurora?
¿Acaso un grito perdido, desesperado?
Ecos, miedos de niños.
Ecos de pasos lejanos nos alcanzan
Inocente juego de niños
¿Qué esconde la negra noche
En sus enaguas?
¿Por que disfraza oscuros
Sus secretos?
Sueño que la pesadilla vuelve
Aún las armas apuntándonos,
Disparándonos.
Huellas de vidrios rotos,
De riñones rotos y de ojos ciegos
Y de Santos y vírgenes desechos
Huellas de velas sucias ardiendo
De Flores podridas
De Santos en llamas vivas.
Las madres lloran impotentes
Lo real nos enloquece
El miedo nos vence
Los rezos no sirven
La locura estremece
Corran, corran en todas direcciones
Mañana vuelvan
Cuando el dios tirano duerma.
Nadie vio cuando la sombra
Avanzó sobre nosotros
Nadie dijo nada
Solo miraron avergonzados
Y dolidos
Solo acompañaron
Con rezos compasivos
Solo una mirada piadosa
--pobrecillos-dijeron
Y se fueron como perros
Con la cola compungida
Y el estomago lleno
¿Y donde estaba el santo padre?
¿Acaso estaba atisbando tras la puerta,
Ahogado en aguas rancias?
¿Acaso el hizo oscuro el día?
Así fue y eso me alcanza
Y me envuelve como alimento de serpiente
¡Hay¡ ese vaho mal oliente.