ANA MAR MORENO PEREZ
Poeta adicto al portal
SOMBRAS
Hoy solo tristeza escribo,
es lo que anida, en mi alma,
que como cruel nido,
cobija a quien roba mi calma.
Y en la tormenta de emociones,
que nubla mis razones,
se ahogan mis lamentos,
y se guardan mis sentimientos...
Son tantas cosas, aquí guardadas,
ocultas, bien cobijadas
que hoy están empeñadas,
en arrastrarme a la cañada
Siento, que el dolor me agobia,
y de mi alma no logro expulsarlo,
es por eso, que tengo fobia
a mantenerlo, aquí, sin sacarlo.
Las sombras del pasado,
de nuevo, toman forma
que como fantasmas han estado,
esperando, adueñarse de mi alma.
Esto adentro, me hace daño,
y aun ahora, sin proponérmelo,
cuando ya han pasado los años,
¡no sé!, ¿como puedo evitarlo?
¡Y heme aquí!, que soy su prisionera,
como condenado que espera,
piadosa la libertad de la muerte,
que subyuga, pero deja inerte.
Que atrapa el pensamiento,
en la inmensidad del olvido,
y donde se queda suspendido,
¡por siempre el sentimiento!
Ana María Moreno
Hoy solo tristeza escribo,
es lo que anida, en mi alma,
que como cruel nido,
cobija a quien roba mi calma.
Y en la tormenta de emociones,
que nubla mis razones,
se ahogan mis lamentos,
y se guardan mis sentimientos...
Son tantas cosas, aquí guardadas,
ocultas, bien cobijadas
que hoy están empeñadas,
en arrastrarme a la cañada
Siento, que el dolor me agobia,
y de mi alma no logro expulsarlo,
es por eso, que tengo fobia
a mantenerlo, aquí, sin sacarlo.
Las sombras del pasado,
de nuevo, toman forma
que como fantasmas han estado,
esperando, adueñarse de mi alma.
Esto adentro, me hace daño,
y aun ahora, sin proponérmelo,
cuando ya han pasado los años,
¡no sé!, ¿como puedo evitarlo?
¡Y heme aquí!, que soy su prisionera,
como condenado que espera,
piadosa la libertad de la muerte,
que subyuga, pero deja inerte.
Que atrapa el pensamiento,
en la inmensidad del olvido,
y donde se queda suspendido,
¡por siempre el sentimiento!
Ana María Moreno