OLGA DEL VALLE GUERRA M
Poeta fiel al portal
No defino la sombra
que proclama en la llanura
cada vez que firme piensa
lanza gritos la cordura.
No hay que dilucidar tristezas
porque se que la hermosura
extemporánea o congruente
derramó sus espesuras.
En el día de los sueños
bailaste con almas huecas
pactaste y la inteligencia
se consumió en la locura.
Solo el brillo de luceros
conmovió al beso de penas
y la madre mariposa
se poso por la finura.
Piedras hipnotizadas
se mantuvieron silentes
llego el misterio de cera
y se confundió en la gente.
Grácil sentimiento
en el nido de las sombras
era el alma taciturna
y el silencio que retorna.
Sombras acrisoladas
y sentencias que demoran
orquídeas desmotivadas
y la ausencia que se borra.
que proclama en la llanura
cada vez que firme piensa
lanza gritos la cordura.
No hay que dilucidar tristezas
porque se que la hermosura
extemporánea o congruente
derramó sus espesuras.
En el día de los sueños
bailaste con almas huecas
pactaste y la inteligencia
se consumió en la locura.
Solo el brillo de luceros
conmovió al beso de penas
y la madre mariposa
se poso por la finura.
Piedras hipnotizadas
se mantuvieron silentes
llego el misterio de cera
y se confundió en la gente.
Grácil sentimiento
en el nido de las sombras
era el alma taciturna
y el silencio que retorna.
Sombras acrisoladas
y sentencias que demoran
orquídeas desmotivadas
y la ausencia que se borra.