BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Balazos
de sierpes sigilosas,
sombras reprimidas
que invaden mi claustro.
Sonidos discordantes
que forman arrecifes
y arrabales de desidia.
Al fondo busco, lo que
en mí no hallo. Sombras,
sí, represivas, coercitivas,
fusionadas con un cántico
de opereta, de bufa estupidez
rayana en lo obsoleto. Cómo
crujen los párpados por una
inmensidad absorbente, donde
cada noche navego. Y cierro
los ojos, y oigo el ruido,
escucho el futuro, cierto
como mi mano. Entre cientos
de pájaros, las nubes arremeten
con su cántico desesperado.
©
de sierpes sigilosas,
sombras reprimidas
que invaden mi claustro.
Sonidos discordantes
que forman arrecifes
y arrabales de desidia.
Al fondo busco, lo que
en mí no hallo. Sombras,
sí, represivas, coercitivas,
fusionadas con un cántico
de opereta, de bufa estupidez
rayana en lo obsoleto. Cómo
crujen los párpados por una
inmensidad absorbente, donde
cada noche navego. Y cierro
los ojos, y oigo el ruido,
escucho el futuro, cierto
como mi mano. Entre cientos
de pájaros, las nubes arremeten
con su cántico desesperado.
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