silveriddragon
Poeta adicto al portal
- ¿Qué es el amor Alma?
- Juan. El amor es un misterio. Uno que solo tú puedes resolver.
I
En un salón de fiestas lleno solo con la familia de su esposa, Joseph miraba a la pista de baile. Recordó como su esposa le había enseñado a bailar cumbia años atrás. Al principio se movía de forma tan rígida que sus pasos no se veían naturales. Pero él de verdad quería aprender. Y logró hacerlo. Ahora al escuchar la música simplemente sentía el llamado de la pista para bailar.
Toma a su esposa para sacarla a bailar y pasan un buen rato. Se miran a los ojos mientras lo hacen. Se hacen bromas. Pueden llenar ese espacio con ellos mismos.
Al regresar a la mesa los tíos y primos de su esposa quieren que tome con ellos. Pero él no acepta.
No lo hace por que no le gusta como se siente cuando bebe demasiado. Le trae recuerdos... recuerdos de algo nebuloso de su pasado. Algo que quiere olvidar.
Finalmente lo convencen
le sirven un trago de tequila. Y se lo toma confiado.
Luego otro, y aún está todo bien
Al tercer trago empieza a sentir los efectos. El tequila se debe de tomar solo. Si lo sirven con refresco o cualquier otra cosa pierde su esencia, su sabor.
Joseph camina un poco y trata de recomponerse y sale a la calle.
Grave error. El aire frío de esa noche le provoca más mareo. No quiere que lo vean. No le gusta como se pone cuando está muy tomado. Así que le da la vuelta a la esquina donde hay luz pero no mucha gente.
Se sienta en una jardinera y se agacha un poco. Siente como poco a poco sus latidos antes alterados se van regularizando.
Una mano se posa en su hombro. Por un momento cree que es su esposa.
- Estoy bien. Me detuve a tiempo, ya me estaba sintiendo mareado...
- ¿Sigues sintiéndote mareado con solo tres tragos cherrie?
- ¿Cherrie? - dice Joseph sin voltear a ver a la que cree es su esposa. el alcohol aún no le permite distinguir el tono de voz
- Si, recuerdo cuando te pusiste una vez así conmigo...
Era una mujer pero no era su esposa. Joseph voltea lentamente y ve primero un abrigo gris. Luego un rostro con un peinado característico.
No podía creer lo que veía. Ante él estaba el fantasma de su pasado. Un pasado que quería dejar atrás.
- Cherrie... jajajaja...te ves extraño... - y le extendió un pañuelo deshechable. - cuando te vi casi no te reconocí. Te ves algo diferente...
Joseph está tan sorprendido y un tanto alcoholizado que no reacciona. "Debe ser el alcohol.. Tiene que ser el alcohol... esto no puede estar pasando..." se repite en la cabeza
La mujer se acomoda el pelo y se sienta a su lado. Recorre un poco su abrigo dejando ver su pierna izquierda con unas medias blancas.
- Cherrie tanto tiempo sin vernos, Debes estar sorprendido como yo lo estuve al ver a ... esa persona..
La mujer lo mira. Ve su rostro y termina ensoñada viendo sus ojos.
- No... no lo hagamos... Estoy casado ahora...
- Cherrie... que dulce eres. Aún te ves tan lindo cuando dices que no pero tus ojos dicen que si.
Ella lo besa con intensidad. Joseph quiere librarse pero algo en su interior le grita que no. Que responda.
Al final se separan y Joseph mira a los lados para comprobar si nadie los ha visto.
Ella ríe divertida. - Cherrie... ellos no te aceptarían si supieran tu pasado... ¿Qué mentira les contaste? ¿Qué personaje estás representando?
- Que soy un empleado, solo un empleado promedio en una oficina administrativa a las afueras de esta ciudad pequeña---
La mujer no deja de verlo como si quisiera continuar lo que ha empezado.
- No, por favor... Solo quiero una vida normal...
- No somos normales Cherrie. No lo somos.... Si pudiéramos serlo no estaría yo aquí contigo queriendo continuar. - y nuevamente lo besa
Después de un rato se separa - ¿Lo ves? No puedes huir, no podemos escapar. ¿Vienes conmigo ahora o jugaremos al gato y el ratón?
Joseph quiere de verdad una vida normal, Formar una familia. Pero no ha sido sincero con nadie nunca. Siempre representando una comedia. Mintiendo a todos.
- Es el momento ideal para desaparecer Cherrie, solo ven, ven conmigo. Volvamos a ser esa pareja loca y divertida que hace lo que le viene en gana.
- Si lo hago me sentiré despreciable....
- ¿Y porqué no lo detuviste a tiempo? No puedes quedarte aquí para siempre...
- Lo sé.. lo sé.... ahhhh.. solo quería sentirme normal... Hacer lo que todo el mundo hace-... al menos una vez.
- ¿Eso era lo que querías cherrie? ¿Casarte conmigo?
Escuchar esas palabras hacen que Joseph se sienta extraño. Tampoco eso era posible. No podía serlo.
Ella parece adivinar sus pensamientos con solo verlo a los ojos. - ¿de verdad?, no estás jugando... tú querías casarte conmigo....
- Ahora ya lo sabes--
Ella se levanta y su semblante ha cambiado. No se hubiera imaginado eso de Joseph, un nombre falso para la persona que se escondía detrás de un experto en destruir vidas.
- Perdóname Joseph - dice la mujer ahora en un tono diferente. Escuchar su nombre falso viniendo de ella y no un cherrie lo hace comprender que se ha puesto seria o triste.
- No ,,, no es posible. Siempre estaremos atados a lo que somos. Y en esa profesión no se puede ser sincero.
- Me han enviado..
- ¿Quién?
- No tengo un nombre, solo una clave. Operación Draco. Quieren que busques a una persona. - y le extiende un sobre amarillo sellado.
Joseph sabe que puede negarse, pero si lo hace mandarían a alguien más hasta hacerlo aceptar.
- Querían que... te sedujera para que aceptaras el trabajo. Arrastrarte conmigo y que trabajáramos juntos. Como en los viejos tiempos.
Joseph respira profundo. Ella le da la mano y sonríe - Lo hubiera hecho aún si no me lo hubieran pedido..
- ¿Venir a buscarme?
- Aún siento algo por ti.... O más bien... aún siento algo por lo que fuimos... cuando tú y yo no nos preocupábamos del futuro ni de las cuentas. Éramos irresponsables. Te extraño....
Joseph hubiese querido decir lo mismo pero no era así - Yo.... quiero dejar atrás...
- Lo sé.... lo sé cherrie. ya no lo repitas.
Joseph tomó el sobre amarillo y lo abrió. Era una ficha de "se busca" y un montón de papeles con información variada, un pasaporte y una tarjeta de crédito. Lee el nombre del titular : - Así que ahora me voy a llamar Gulfier.... ¿no pudieron escoger un nombre mejor?
Ella voltea a verlo a los ojos buscando su sonrisa. No puede evitarlo. Verlo así tan cerca y termina besándolo nuevamente.
- No importa como te digan cherrie. Joseph, Gulfier, Edgar, Adolfo, Benjamin.... para mi siempre serás Sombrero Negro...
- Juan. El amor es un misterio. Uno que solo tú puedes resolver.
I
En un salón de fiestas lleno solo con la familia de su esposa, Joseph miraba a la pista de baile. Recordó como su esposa le había enseñado a bailar cumbia años atrás. Al principio se movía de forma tan rígida que sus pasos no se veían naturales. Pero él de verdad quería aprender. Y logró hacerlo. Ahora al escuchar la música simplemente sentía el llamado de la pista para bailar.
Toma a su esposa para sacarla a bailar y pasan un buen rato. Se miran a los ojos mientras lo hacen. Se hacen bromas. Pueden llenar ese espacio con ellos mismos.
Al regresar a la mesa los tíos y primos de su esposa quieren que tome con ellos. Pero él no acepta.
No lo hace por que no le gusta como se siente cuando bebe demasiado. Le trae recuerdos... recuerdos de algo nebuloso de su pasado. Algo que quiere olvidar.
Finalmente lo convencen
le sirven un trago de tequila. Y se lo toma confiado.
Luego otro, y aún está todo bien
Al tercer trago empieza a sentir los efectos. El tequila se debe de tomar solo. Si lo sirven con refresco o cualquier otra cosa pierde su esencia, su sabor.
Joseph camina un poco y trata de recomponerse y sale a la calle.
Grave error. El aire frío de esa noche le provoca más mareo. No quiere que lo vean. No le gusta como se pone cuando está muy tomado. Así que le da la vuelta a la esquina donde hay luz pero no mucha gente.
Se sienta en una jardinera y se agacha un poco. Siente como poco a poco sus latidos antes alterados se van regularizando.
Una mano se posa en su hombro. Por un momento cree que es su esposa.
- Estoy bien. Me detuve a tiempo, ya me estaba sintiendo mareado...
- ¿Sigues sintiéndote mareado con solo tres tragos cherrie?
- ¿Cherrie? - dice Joseph sin voltear a ver a la que cree es su esposa. el alcohol aún no le permite distinguir el tono de voz
- Si, recuerdo cuando te pusiste una vez así conmigo...
Era una mujer pero no era su esposa. Joseph voltea lentamente y ve primero un abrigo gris. Luego un rostro con un peinado característico.
No podía creer lo que veía. Ante él estaba el fantasma de su pasado. Un pasado que quería dejar atrás.
- Cherrie... jajajaja...te ves extraño... - y le extendió un pañuelo deshechable. - cuando te vi casi no te reconocí. Te ves algo diferente...
Joseph está tan sorprendido y un tanto alcoholizado que no reacciona. "Debe ser el alcohol.. Tiene que ser el alcohol... esto no puede estar pasando..." se repite en la cabeza
La mujer se acomoda el pelo y se sienta a su lado. Recorre un poco su abrigo dejando ver su pierna izquierda con unas medias blancas.
- Cherrie tanto tiempo sin vernos, Debes estar sorprendido como yo lo estuve al ver a ... esa persona..
La mujer lo mira. Ve su rostro y termina ensoñada viendo sus ojos.
- No... no lo hagamos... Estoy casado ahora...
- Cherrie... que dulce eres. Aún te ves tan lindo cuando dices que no pero tus ojos dicen que si.
Ella lo besa con intensidad. Joseph quiere librarse pero algo en su interior le grita que no. Que responda.
Al final se separan y Joseph mira a los lados para comprobar si nadie los ha visto.
Ella ríe divertida. - Cherrie... ellos no te aceptarían si supieran tu pasado... ¿Qué mentira les contaste? ¿Qué personaje estás representando?
- Que soy un empleado, solo un empleado promedio en una oficina administrativa a las afueras de esta ciudad pequeña---
La mujer no deja de verlo como si quisiera continuar lo que ha empezado.
- No, por favor... Solo quiero una vida normal...
- No somos normales Cherrie. No lo somos.... Si pudiéramos serlo no estaría yo aquí contigo queriendo continuar. - y nuevamente lo besa
Después de un rato se separa - ¿Lo ves? No puedes huir, no podemos escapar. ¿Vienes conmigo ahora o jugaremos al gato y el ratón?
Joseph quiere de verdad una vida normal, Formar una familia. Pero no ha sido sincero con nadie nunca. Siempre representando una comedia. Mintiendo a todos.
- Es el momento ideal para desaparecer Cherrie, solo ven, ven conmigo. Volvamos a ser esa pareja loca y divertida que hace lo que le viene en gana.
- Si lo hago me sentiré despreciable....
- ¿Y porqué no lo detuviste a tiempo? No puedes quedarte aquí para siempre...
- Lo sé.. lo sé.... ahhhh.. solo quería sentirme normal... Hacer lo que todo el mundo hace-... al menos una vez.
- ¿Eso era lo que querías cherrie? ¿Casarte conmigo?
Escuchar esas palabras hacen que Joseph se sienta extraño. Tampoco eso era posible. No podía serlo.
Ella parece adivinar sus pensamientos con solo verlo a los ojos. - ¿de verdad?, no estás jugando... tú querías casarte conmigo....
- Ahora ya lo sabes--
Ella se levanta y su semblante ha cambiado. No se hubiera imaginado eso de Joseph, un nombre falso para la persona que se escondía detrás de un experto en destruir vidas.
- Perdóname Joseph - dice la mujer ahora en un tono diferente. Escuchar su nombre falso viniendo de ella y no un cherrie lo hace comprender que se ha puesto seria o triste.
- No ,,, no es posible. Siempre estaremos atados a lo que somos. Y en esa profesión no se puede ser sincero.
- Me han enviado..
- ¿Quién?
- No tengo un nombre, solo una clave. Operación Draco. Quieren que busques a una persona. - y le extiende un sobre amarillo sellado.
Joseph sabe que puede negarse, pero si lo hace mandarían a alguien más hasta hacerlo aceptar.
- Querían que... te sedujera para que aceptaras el trabajo. Arrastrarte conmigo y que trabajáramos juntos. Como en los viejos tiempos.
Joseph respira profundo. Ella le da la mano y sonríe - Lo hubiera hecho aún si no me lo hubieran pedido..
- ¿Venir a buscarme?
- Aún siento algo por ti.... O más bien... aún siento algo por lo que fuimos... cuando tú y yo no nos preocupábamos del futuro ni de las cuentas. Éramos irresponsables. Te extraño....
Joseph hubiese querido decir lo mismo pero no era así - Yo.... quiero dejar atrás...
- Lo sé.... lo sé cherrie. ya no lo repitas.
Joseph tomó el sobre amarillo y lo abrió. Era una ficha de "se busca" y un montón de papeles con información variada, un pasaporte y una tarjeta de crédito. Lee el nombre del titular : - Así que ahora me voy a llamar Gulfier.... ¿no pudieron escoger un nombre mejor?
Ella voltea a verlo a los ojos buscando su sonrisa. No puede evitarlo. Verlo así tan cerca y termina besándolo nuevamente.
- No importa como te digan cherrie. Joseph, Gulfier, Edgar, Adolfo, Benjamin.... para mi siempre serás Sombrero Negro...