Solverde82
El dinero no se puede comer
PROGRAMA COMPLETO DE “LA LINTERNA DE DIÓGENES”: Coronavirus y policía
No somos soldados de una guerra
aunque veas militares engalanados
dando ruedas de prensa en los telediarios.
No somos soldados de una guerra
somos victimas de una pandemia
que no se atajo a su debido tiempo
por culpa de la inoperancia
de políticos y gobiernos.
Ellos dicen que somos sus soldados
y no es cierto, somos victimas
de un virus y sus consecuencias
somos victimas de anteponer
el dinero por delante de la salud
somos victimas de su avaricia
pues nuestra fuerza de trabajo tiene precio
los millonarios utilizan nuestras vidas
para amasar riquezas, y solo nos cuidan
para que sigamos siendo sus soldados:
Cuando viajamos en el metro
hacinados camino del trabajo,
y es que somos sus soldados,
cuando limpiamos las calles,
cunado transportamos sus mercancías
cuando llenamos las estanterías de los supermercados
también cuando nos vamos a casa obedientemente
cuando ya no hacen falta cajeras
porque una máquina nos ha sustituido.
Somos sus soldados cuando acudimos
a nuestros puestos hacinados en vagones de metro
y nuestros jefes nos niegan
las más sencillas medidas de seguridad
porque eso tocas sus previsiones económicas,
también somos sus soldados
cuando volvemos al andamio
un día después de que un compañero
se rompiese el cráneo
porque a ellos les parecía bien
trabajar un día con vendaval.
Somos sus soldados
cuando nos resignamos a las enfermedades
provocadas por años trabajando
con productos químicos
cuando nos miramos las manos artríticas
tras 40 años trabajando de mecánico
y entendemos que no hay ninguna inconsistencia
entre eso y que nuestros jefes
vivan en lujosas casas ajardinadas
y disfruten de sus yates.
Somos sus soldados
cuando ejercemos de policía de balcón
y nos apresuramos a increpar grabar
y denunciar a cualquier persona
que camine por las prohibidas calles,
cuando aplaudimos desde nuestras celdas una detención
sin sospechar que esos mismos policías
puede que mañana nos estén desahuciando
sin sospechar que puede que mañana
nos golpeen y detengan
cuando intentemos montar una huelga
para no morir en el trabajo,
sin sospechar que serán los mismos
que protejan las propiedades de los especuladores
de las clínicas privadas,
el material sanitario,
de la industria alimentaria,
los dueños de la energía,
o de la boyante industria del papel higiénico,
somos sus soldados anegados y obedientes
desde luego que hay una guerra
cruenta y inmisericorde
pero nos cuesta entender los términos en los que se disputa,
estos días a pesar del juntos podemos
podemos verla con mayor nitidez
cuando recuperemos la salud
y al fin podamos reencontrarnos
habrá que reclamar las calles
y no olvidar de pasar cuentas.
(La cursiva es del Profesor Arkadio de “La Linterna de Diógenes”)
PROGRAMA COMPLETO DE “LA LINTERNA DE DIÓGENES”: Coronavirus y policía
No somos soldados de una guerra
aunque veas militares engalanados
dando ruedas de prensa en los telediarios.
No somos soldados de una guerra
somos victimas de una pandemia
que no se atajo a su debido tiempo
por culpa de la inoperancia
de políticos y gobiernos.
Ellos dicen que somos sus soldados
y no es cierto, somos victimas
de un virus y sus consecuencias
somos victimas de anteponer
el dinero por delante de la salud
somos victimas de su avaricia
pues nuestra fuerza de trabajo tiene precio
los millonarios utilizan nuestras vidas
para amasar riquezas, y solo nos cuidan
para que sigamos siendo sus soldados:
Cuando viajamos en el metro
hacinados camino del trabajo,
y es que somos sus soldados,
cuando limpiamos las calles,
cunado transportamos sus mercancías
cuando llenamos las estanterías de los supermercados
también cuando nos vamos a casa obedientemente
cuando ya no hacen falta cajeras
porque una máquina nos ha sustituido.
Somos sus soldados cuando acudimos
a nuestros puestos hacinados en vagones de metro
y nuestros jefes nos niegan
las más sencillas medidas de seguridad
porque eso tocas sus previsiones económicas,
también somos sus soldados
cuando volvemos al andamio
un día después de que un compañero
se rompiese el cráneo
porque a ellos les parecía bien
trabajar un día con vendaval.
Somos sus soldados
cuando nos resignamos a las enfermedades
provocadas por años trabajando
con productos químicos
cuando nos miramos las manos artríticas
tras 40 años trabajando de mecánico
y entendemos que no hay ninguna inconsistencia
entre eso y que nuestros jefes
vivan en lujosas casas ajardinadas
y disfruten de sus yates.
Somos sus soldados
cuando ejercemos de policía de balcón
y nos apresuramos a increpar grabar
y denunciar a cualquier persona
que camine por las prohibidas calles,
cuando aplaudimos desde nuestras celdas una detención
sin sospechar que esos mismos policías
puede que mañana nos estén desahuciando
sin sospechar que puede que mañana
nos golpeen y detengan
cuando intentemos montar una huelga
para no morir en el trabajo,
sin sospechar que serán los mismos
que protejan las propiedades de los especuladores
de las clínicas privadas,
el material sanitario,
de la industria alimentaria,
los dueños de la energía,
o de la boyante industria del papel higiénico,
somos sus soldados anegados y obedientes
desde luego que hay una guerra
cruenta y inmisericorde
pero nos cuesta entender los términos en los que se disputa,
estos días a pesar del juntos podemos
podemos verla con mayor nitidez
cuando recuperemos la salud
y al fin podamos reencontrarnos
habrá que reclamar las calles
y no olvidar de pasar cuentas.
(La cursiva es del Profesor Arkadio de “La Linterna de Diógenes”)
PROGRAMA COMPLETO DE “LA LINTERNA DE DIÓGENES”: Coronavirus y policía
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