Likiniano 2
Exp..
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo
SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO
Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.
La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!
Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.
Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.
No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:
somos un error de cálculo.
¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?
…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.
Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015
Un gran poema.