Leo Bruno
Poeta perdido, pero encontrado
Estoy aquí, fuerte y esperanzado.
Entre las multitudes busco tu aurora
Y por las calles tu presencia.
Tú me has dejado parte de ti
Y te pertenece mi alma.
Es que somos uno o nada.
Desde tiempos que no reconozco
nuestras conciencias se entrelazan.
Se a fundido tu piel en mis manos.
Y mi cuerpo, sigue marcado en tu mirada
Por ser dueño de tus ojos,
los míos no distinguen llamadas,
el alba de la mañana,
la luna fulgurante ,
o otra que no sea tu cara
Me quedare aquí, hasta tu llegada,
Inmóvil, silencioso y reposado.
Por este rencuentro tan esperado,
se ilusionó asta el colmo mi alma
Cronos no vendrá a turbarme la esperanza,
Que entre los dos, el tiempo no pasa.
Entre las multitudes busco tu aurora
Y por las calles tu presencia.
Tú me has dejado parte de ti
Y te pertenece mi alma.
Es que somos uno o nada.
Desde tiempos que no reconozco
nuestras conciencias se entrelazan.
Se a fundido tu piel en mis manos.
Y mi cuerpo, sigue marcado en tu mirada
Por ser dueño de tus ojos,
los míos no distinguen llamadas,
el alba de la mañana,
la luna fulgurante ,
o otra que no sea tu cara
Me quedare aquí, hasta tu llegada,
Inmóvil, silencioso y reposado.
Por este rencuentro tan esperado,
se ilusionó asta el colmo mi alma
Cronos no vendrá a turbarme la esperanza,
Que entre los dos, el tiempo no pasa.
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