David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Cuando te veo, el corazón responde
con su latido de reloj, y creo
que por disimular la vista esconde
la emoción de los labios, el deseo.
Cuando te veo, siento tanta ausencia
que hasta parece que me voy sin rumbo,
y dulce me tortura una dolencia,
y a la tristeza con pasión sucumbo.
Cuando me hablas con tu voz que canta
y se me forma un nudo en la garganta,
que ni siquiera sé que he de decir.
Cuando pasas al lado y siento miedo
que ni siquiera yo mirarte puedo...
son cosas del amor, ¡qué sinvivir!
con su latido de reloj, y creo
que por disimular la vista esconde
la emoción de los labios, el deseo.
Cuando te veo, siento tanta ausencia
que hasta parece que me voy sin rumbo,
y dulce me tortura una dolencia,
y a la tristeza con pasión sucumbo.
Cuando me hablas con tu voz que canta
y se me forma un nudo en la garganta,
que ni siquiera sé que he de decir.
Cuando pasas al lado y siento miedo
que ni siquiera yo mirarte puedo...
son cosas del amor, ¡qué sinvivir!