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Aún nuestros silencios
siento amenos,
en la distancia
profunda
caverna de los sueños
nos reúnen callados y tiernos.
Aún en aquellas olas
del vaivén eterno,
luciérnagas
de la marea roja,
vislumbro la sinceridad de los recuerdos. Amantes
ingenuos que somos,
pasajeros
de la dicha terrenal,
la carne
no nos une jamás. Lo otro,
como puentes
sobre cualquier turbulencia,
amor,
lo verdadero,
son
esos
silencios.
Aún nuestros silencios
siento amenos,
en la distancia
profunda
caverna de los sueños
nos reúnen callados y tiernos.
Aún en aquellas olas
del vaivén eterno,
luciérnagas
de la marea roja,
vislumbro la sinceridad de los recuerdos. Amantes
ingenuos que somos,
pasajeros
de la dicha terrenal,
la carne
no nos une jamás. Lo otro,
como puentes
sobre cualquier turbulencia,
amor,
lo verdadero,
son
esos
silencios.
Aún nuestros silencios
siento amenos,
en la distancia
profunda
caverna de los sueños
nos reúnen callados y tiernos.
Aún en aquellas olas
del vaivén eterno,
luciérnagas
de la marea roja,
vislumbro la sinceridad de los recuerdos. Amantes
ingenuos que somos,
pasajeros
de la dicha terrenal,
la carne
no nos une jamás. Lo otro,
como puentes
sobre cualquier turbulencia,
amor,
lo verdadero,
son
esos
silencios.
Amor verdadero que en la transicion de las
olas dejo como ese protagonismo eterno. los
silencios aun avivan la aglomeraciones
de ese "que somos" que es puente para una
formalidad de esa perspeciva amorosa
y verdadera.
felicidades por ese compartir de esencias que
siempre entregan tus versos. saludos amables
de luzyabsenta