poetakabik
Poeta veterano en el portal
Son para darte mis ojos
su mirada embriagadora,
y recordarte mi niña
que eres lo que más adora,
y recorre tu campiña
surco a surco embelesada,
iluminando esos pliegues
que escondes en tu ensenada.
Para ofrecerte mi boca
se vuelve un ramo de besos,
una palabra, y la reja
donde se quedaron presos
se funde cual miel de abeja,
como la llama en la cera
acunar siempre se deja
por el mar que la acelera.
su mirada embriagadora,
y recordarte mi niña
que eres lo que más adora,
y recorre tu campiña
surco a surco embelesada,
iluminando esos pliegues
que escondes en tu ensenada.
Para ofrecerte mi boca
se vuelve un ramo de besos,
una palabra, y la reja
donde se quedaron presos
se funde cual miel de abeja,
como la llama en la cera
acunar siempre se deja
por el mar que la acelera.
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