Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Son tu pies el poema que quiero inventar;
la sombra que camina lento entre mi cuerpo
de leña y mis abedules de huesos calcinados,
es este camino acrisolado
que abunda en pasos suspendidos y dóciles,
trampas de la pura conciencia
y a veces salvaje;
como tu labio ensamblado
de dolor. ( -siniestro- )
Son tus manos la letra quieta que puedo diluir
en mis lágrimas.
Son aquellas insulares caderas las que se hacen niebla.
El vértice del sexo cuando todo se estremece.
La pócima secreta del retozo.
( calentura pura )
la sombra que camina lento entre mi cuerpo
de leña y mis abedules de huesos calcinados,
es este camino acrisolado
que abunda en pasos suspendidos y dóciles,
trampas de la pura conciencia
y a veces salvaje;
como tu labio ensamblado
de dolor. ( -siniestro- )
Son tus manos la letra quieta que puedo diluir
en mis lágrimas.
Son aquellas insulares caderas las que se hacen niebla.
El vértice del sexo cuando todo se estremece.
La pócima secreta del retozo.
( calentura pura )
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