Francisco Redondo Benito
Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
Indemne de la luz y sus criaturas,
abrigada en lo espeso de sus sombras,
la Noche iba tejiendo cortinas de silencio
contra el ruido del Día
y del solemne espectro fallecía,
fría y mortal, la Rosa.
El Cierzo desvelado
- que mata en flor el sueño del Almendro -
el aire despiezaba en mil cuchillos
y del solemne espectro se dolía,
fría y mortal, la Rosa.
A tu jardín nevado,
sonámbulo, descalzo, pretendía
llegarme sin ventura,
y siempre fracasaba
ante la ruda obstinación de zarza
de aquel tu corazón de hielo puro
y del solemne espectro se reía,
fría y mortal, la Rosa.
abrigada en lo espeso de sus sombras,
la Noche iba tejiendo cortinas de silencio
contra el ruido del Día
y del solemne espectro fallecía,
fría y mortal, la Rosa.
El Cierzo desvelado
- que mata en flor el sueño del Almendro -
el aire despiezaba en mil cuchillos
y del solemne espectro se dolía,
fría y mortal, la Rosa.
A tu jardín nevado,
sonámbulo, descalzo, pretendía
llegarme sin ventura,
y siempre fracasaba
ante la ruda obstinación de zarza
de aquel tu corazón de hielo puro
y del solemne espectro se reía,
fría y mortal, la Rosa.