nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tus manos son el velero
que siempre hacen naufragar
en una tierra salvaje,
siendo tu cuerpo mi mar
y tus caricias las olas
que llegan hasta mi puerto,
las que suben la marea
dejándome al descubierto.
Tus labios tienen la magia
de erizar toda mi piel,
izando todas las velas
con el dulzor de la miel.
Mientras la luna nos cubre
formando su luz un broche,
el horizonte alcanzamos
en larga y oscura noche.
Que azoten los vendavales
en este bello crucero,
para ser el arrecife
de pasión con un ¡Te quiero!
Tere B.O
12-05-2019