Soñando los días

Trinity

Vampiro.
“Cierra los ojos -sueña-
Ábrelos... -observa-
y ya habrán pasado los días
que saltamos para podernos ver”



En mí, la realidad es un sueño;
en ti, alterna: Está en paralelo.
Caminamos a escondidas destruyendo
al tiempo que maltrata la verdad.


Sin respiración, labios se compenetran
junto a las manos temblando en agonía
frente al cuerpo en espera, deleitado:
Una espera de lo que está por suceder…

Canta en voz alta, para bailar al compás
de la excitante melodía de tu lengua,
que se desangra entre mi desesperación,
cuando explota el cielo reprimido.

No es lunes, tampoco es martes;
estoy dormida, congelada en el tiempo,
evadiendo a mis sentidos abstractos
para no caer en la desesperación…
Porque el olor llega en la lejanía tan cercana
de no tenerte, de aún desearte -justo ahora-


Mis dedos te recorren sin compasión
al son de tus garras entre mi espalda
y la luz, que está apagada iluminando,
se mantiene a la expectativa -hurgando-

Agitación de los pulmones descompuestos,
vicios que nos permiten despejar,
fluidos confundidos con sudor: El calor,
la existencia que se está despedazando.

No es miércoles ni jueves…
Matando la vida entre rutinas absurdas,
consumiendo los papeles entre el fuego,
y un cerebro extasiado -dopado-
que suplica no encontrar la libertad
porque la libertad, se desvía a tu simiente
lleno de esperanzas inexistentes.



Mordiscos me envenenan continuamente,
la pasión aumenta su poder:
Velocidad, ferocidad, desenfreno…
Se confunden nuestros cuerpos -el ser-

Miradas volátiles, quisquillosas y corruptas,
el pudor se desvanece entre las ganas.
Las copas yacen rotas por los gritos
del silencio que se llena de placer…

No, no es viernes en la mañana,
tampoco por la tarde…
Es viernes por la noche: El sueño eterno
de los días que me impiden tenerte,
deleitarte y deshojarte en mi egoísmo.


Bella… Bella… Bella…
Retumba en mis oídos, en los tuyos
la frase unificada del descanso,
la paz de los mártires que se encuentran
en un mundo que no será mejor -un respiro-

Se concentra la situación intoxicada
y las hadas en la envidia se han posado:
No hay un techo, no hay un suelo,
no hay infierno ni hay cielo…

-Tú, yo, el deleite… Y el humo del cigarrillo-

Sábado, Domingo: Los días se consumen.
En tus ojos no asimilo lo ajeno,
pero tampoco lo que me pertenece,
porque lo que quiero no me pertenece,
porque lo ajeno no está prohibido
y si lo estuviera, yo sería una maldita
violadora de reglas, de inquietante promiscuidad.



Detén el reloj, sólo aniquilemos el tiempo,
-¡No puedo, no sé hacerlo!-
Entonces acabemos con la mentira de lo real
-Eso quisiera, dime cómo-

Única salida que no sale
pero tampoco permite entrar…
Simplemente el circulo vicioso del sufrido
de dos almas podridas en sí mismas.

¡Soñemos! Durmamos hasta que pasen los días,
soñemos que estamos viviendo,
olvidemos en sueños lo que estamos sintiendo
y despertémonos cuando nos podamos tener:
Mientras nos queramos tener…



Como a diario anhelamos, lo que aún no hemos tenido,
lo que jamás tendremos...
Y nuestros ojos se consumirán nuevamente al mirarnos,
sin sumisión:


“¡Mañana volverá al hoy
y cuando despierte, nuevamente… Te devoraré!"
 
Aquí no hay palabras... Sólo piel... en la que el principio queda grabado.
“Cierra los ojos -sueña-
Ábrelos... -observa-
y ya habrán pasado los días
que saltamos para podernos ver”​

Estrellitas armoniosas, besos y reputación (aunque no me deje dartela)
 
Esa estrofa que señaló Nico, de verdad es matadora...
Y decirte algo sería estúpido... Me mataste, punto.

Llevo rato frente al computador, te quiero escribir algo, pero retumba como eco...
Gracias por los días (=
Besos de luna necia...
 
Escribes con la pasion de un demonio
y la honestidad de un angel,
eres un volcan de hermosos versos
que me dejan en la luna sin
querer regresar.

Increiblemente hermoso.
Un abrazo y un ramo de estrellas.
 
esta divino,wow,muuy muy bonito! te has ganado un 10/10 si se puede calificar. me ha gustado mucho de veras,muchas felicidades por compartir tus palabras.saludos para ti y un abrazo! sigue asi1
 
“Cierra los ojos -sueña-
Ábrelos... -observa-
y ya habrán pasado los días
que saltamos para podernos ver”



En mí, la realidad es un sueño;
en ti, alterna: Está en paralelo.
Caminamos a escondidas destruyendo
al tiempo que maltrata la verdad.


Sin respiración, labios se compenetran
junto a las manos temblando en agonía
frente al cuerpo en espera, deleitado:
Una espera de lo que está por suceder…

Canta en voz alta, para bailar al compás
de la excitante melodía de tu lengua,
que se desangra entre mi desesperación,
cuando explota el cielo reprimido.

No es lunes, tampoco es martes;
estoy dormida, congelada en el tiempo,
evadiendo a mis sentidos abstractos
para no caer en la desesperación…
Porque el olor llega en la lejanía tan cercana
de no tenerte, de aún desearte -justo ahora-


Mis dedos te recorren sin compasión
al son de tus garras entre mi espalda
y la luz, que está apagada iluminando,
se mantiene a la expectativa -hurgando-

Agitación de los pulmones descompuestos,
vicios que nos permiten despejar,
fluidos confundidos con sudor: El calor,
la existencia que se está despedazando.

No es miércoles ni jueves…
Matando la vida entre rutinas absurdas,
consumiendo los papeles entre el fuego,
y un cerebro extasiado -dopado-
que suplica no encontrar la libertad
porque la libertad, se desvía a tu simiente
lleno de esperanzas inexistentes.



Mordiscos me envenenan continuamente,
la pasión aumenta su poder:
Velocidad, ferocidad, desenfreno…
Se confunden nuestros cuerpos -el ser-

Miradas volátiles, quisquillosas y corruptas,
el pudor se desvanece entre las ganas.
Las copas yacen rotas por los gritos
del silencio que se llena de placer…

No, no es viernes en la mañana,
tampoco por la tarde…
Es viernes por la noche: El sueño eterno
de los días que me impiden tenerte,
deleitarte y deshojarte en mi egoísmo.


Bella… Bella… Bella…
Retumba en mis oídos, en los tuyos
la frase unificada del descanso,
la paz de los mártires que se encuentran
en un mundo que no será mejor -un respiro-

Se concentra la situación intoxicada
y las hadas en la envidia se han posado:
No hay un techo, no hay un suelo,
no hay infierno ni hay cielo…

-Tú, yo, el deleite… Y el humo del cigarrillo-

Sábado, Domingo: Los días se consumen.
En tus ojos no asimilo lo ajeno,
pero tampoco lo que me pertenece,
porque lo que quiero no me pertenece,
porque lo ajeno no está prohibido
y si lo estuviera, yo sería una maldita
violadora de reglas, de inquietante promiscuidad.



Detén el reloj, sólo aniquilemos el tiempo,
-¡No puedo, no sé hacerlo!-
Entonces acabemos con la mentira de lo real
-Eso quisiera, dime cómo-

Única salida que no sale
pero tampoco permite entrar…
Simplemente el circulo vicioso del sufrido
de dos almas podridas en sí mismas.

¡Soñemos! Durmamos hasta que pasen los días,
soñemos que estamos viviendo,
olvidemos en sueños lo que estamos sintiendo
y despertémonos cuando nos podamos tener:
Mientras nos queramos tener…



Como a diario anhelamos, lo que aún no hemos tenido,
lo que jamás tendremos...
Y nuestros ojos se consumirán nuevamente al mirarnos,
sin sumisión:


“¡Mañana volverá al hoy
y cuando despierte, nuevamente… Te devoraré!"




¡Buenisimo! me gusta mucho escribir así me identifico con esa forma de redactar, supiste encadenar las ideas y tejer una história al unísono de tu mente, es profunda y bien plasmada la imaginación de tus ideas y hace quye el lector se saboree y analice.
 
Excelente redaccion
mas con el renglon torcido y para mi
asi lo decido que lo escribiste y te ha
quedado genial saludos y mis aplausois de pie querida poeta ...
 
Las palabras no bastan para expresar lo sentido en este poema solo me queda decir excelente saludos y buenos versos.
 
“Cierra los ojos -sueña-

Ábrelos... -observa-
y ya habrán pasado los días
que saltamos para podernos ver”



En mí, la realidad es un sueño;
en ti, alterna: Está en paralelo.
Caminamos a escondidas destruyendo
al tiempo que maltrata la verdad.


Sin respiración, labios se compenetran
junto a las manos temblando en agonía
frente al cuerpo en espera, deleitado:
Una espera de lo que está por suceder…

Canta en voz alta, para bailar al compás
de la excitante melodía de tu lengua,
que se desangra entre mi desesperación,
cuando explota el cielo reprimido.

No es lunes, tampoco es martes;
estoy dormida, congelada en el tiempo,
evadiendo a mis sentidos abstractos
para no caer en la desesperación…
Porque el olor llega en la lejanía tan cercana
de no tenerte, de aún desearte -justo ahora-


Mis dedos te recorren sin compasión
al son de tus garras entre mi espalda
y la luz, que está apagada iluminando,
se mantiene a la expectativa -hurgando-

Agitación de los pulmones descompuestos,
vicios que nos permiten despejar,
fluidos confundidos con sudor: El calor,
la existencia que se está despedazando.

No es miércoles ni jueves…
Matando la vida entre rutinas absurdas,
consumiendo los papeles entre el fuego,
y un cerebro extasiado -dopado-
que suplica no encontrar la libertad
porque la libertad, se desvía a tu simiente
lleno de esperanzas inexistentes.



Mordiscos me envenenan continuamente,
la pasión aumenta su poder:
Velocidad, ferocidad, desenfreno…
Se confunden nuestros cuerpos -el ser-

Miradas volátiles, quisquillosas y corruptas,
el pudor se desvanece entre las ganas.
Las copas yacen rotas por los gritos
del silencio que se llena de placer…

No, no es viernes en la mañana,
tampoco por la tarde…
Es viernes por la noche: El sueño eterno
de los días que me impiden tenerte,
deleitarte y deshojarte en mi egoísmo.


Bella… Bella… Bella…
Retumba en mis oídos, en los tuyos
la frase unificada del descanso,
la paz de los mártires que se encuentran
en un mundo que no será mejor -un respiro-

Se concentra la situación intoxicada
y las hadas en la envidia se han posado:
No hay un techo, no hay un suelo,
no hay infierno ni hay cielo…

-Tú, yo, el deleite… Y el humo del cigarrillo-

Sábado, Domingo: Los días se consumen.
En tus ojos no asimilo lo ajeno,
pero tampoco lo que me pertenece,
porque lo que quiero no me pertenece,
porque lo ajeno no está prohibido
y si lo estuviera, yo sería una maldita
violadora de reglas, de inquietante promiscuidad.



Detén el reloj, sólo aniquilemos el tiempo,
-¡No puedo, no sé hacerlo!-
Entonces acabemos con la mentira de lo real
-Eso quisiera, dime cómo-

Única salida que no sale
pero tampoco permite entrar…
Simplemente el circulo vicioso del sufrido
de dos almas podridas en sí mismas.

¡Soñemos! Durmamos hasta que pasen los días,
soñemos que estamos viviendo,
olvidemos en sueños lo que estamos sintiendo
y despertémonos cuando nos podamos tener:
Mientras nos queramos tener…



Como a diario anhelamos, lo que aún no hemos tenido,
lo que jamás tendremos...
Y nuestros ojos se consumirán nuevamente al mirarnos,
sin sumisión:


“¡Mañana volverá al hoy

y cuando despierte, nuevamente… Te devoraré!"




Me encantó este fuerte Auto.dueto, querida Trinity,
digno de la mejor de las plumas y con una imaginación muy feraz;
te felicito;
un abrazo,
Eduardo.
 
El pulso heróico del corazón del alma olvidada en algún desértico vientre, sólo clamores de este tipo pueden llegar a conmover las cumbres donde se esconde lo ignoto. En algún lugar entre dos índices que se aman está el secreto, sólo un poco más de sangre, tal vez...
Todas las estrellas para Trinity, obra maestra. Un abrazo.
 
“Cierra los ojos -sueña-
Ábrelos... -observa-
y ya habrán pasado los días
que saltamos para podernos ver”



En mí, la realidad es un sueño;
en ti, alterna: Está en paralelo.
Caminamos a escondidas destruyendo
al tiempo que maltrata la verdad.


Sin respiración, labios se compenetran
junto a las manos temblando en agonía
frente al cuerpo en espera, deleitado:
Una espera de lo que está por suceder…

Canta en voz alta, para bailar al compás
de la excitante melodía de tu lengua,
que se desangra entre mi desesperación,
cuando explota el cielo reprimido.

No es lunes, tampoco es martes;
estoy dormida, congelada en el tiempo,
evadiendo a mis sentidos abstractos
para no caer en la desesperación…
Porque el olor llega en la lejanía tan cercana
de no tenerte, de aún desearte -justo ahora-


Mis dedos te recorren sin compasión
al son de tus garras entre mi espalda
y la luz, que está apagada iluminando,
se mantiene a la expectativa -hurgando-

Agitación de los pulmones descompuestos,
vicios que nos permiten despejar,
fluidos confundidos con sudor: El calor,
la existencia que se está despedazando.

No es miércoles ni jueves…
Matando la vida entre rutinas absurdas,
consumiendo los papeles entre el fuego,
y un cerebro extasiado -dopado-
que suplica no encontrar la libertad
porque la libertad, se desvía a tu simiente
lleno de esperanzas inexistentes.



Mordiscos me envenenan continuamente,
la pasión aumenta su poder:
Velocidad, ferocidad, desenfreno…
Se confunden nuestros cuerpos -el ser-

Miradas volátiles, quisquillosas y corruptas,
el pudor se desvanece entre las ganas.
Las copas yacen rotas por los gritos
del silencio que se llena de placer…

No, no es viernes en la mañana,
tampoco por la tarde…
Es viernes por la noche: El sueño eterno
de los días que me impiden tenerte,
deleitarte y deshojarte en mi egoísmo.


Bella… Bella… Bella…
Retumba en mis oídos, en los tuyos
la frase unificada del descanso,
la paz de los mártires que se encuentran
en un mundo que no será mejor -un respiro-

Se concentra la situación intoxicada
y las hadas en la envidia se han posado:
No hay un techo, no hay un suelo,
no hay infierno ni hay cielo…

-Tú, yo, el deleite… Y el humo del cigarrillo-

Sábado, Domingo: Los días se consumen.
En tus ojos no asimilo lo ajeno,
pero tampoco lo que me pertenece,
porque lo que quiero no me pertenece,
porque lo ajeno no está prohibido
y si lo estuviera, yo sería una maldita
violadora de reglas, de inquietante promiscuidad.



Detén el reloj, sólo aniquilemos el tiempo,
-¡No puedo, no sé hacerlo!-
Entonces acabemos con la mentira de lo real
-Eso quisiera, dime cómo-

Única salida que no sale
pero tampoco permite entrar…
Simplemente el circulo vicioso del sufrido
de dos almas podridas en sí mismas.

¡Soñemos! Durmamos hasta que pasen los días,
soñemos que estamos viviendo,
olvidemos en sueños lo que estamos sintiendo
y despertémonos cuando nos podamos tener:
Mientras nos queramos tener…



Como a diario anhelamos, lo que aún no hemos tenido,
lo que jamás tendremos...
Y nuestros ojos se consumirán nuevamente al mirarnos,
sin sumisión:

“¡Mañana volverá al hoy
y cuando despierte, nuevamente… Te devoraré!"





No es el día, si no con quien le vives, intensas letras hermosa, llenas de delirio un excitante climax que complementa los anhelos que jamás se pierden y van viviendo con el tic tac de tu lengua... Un beso

Lau
 
Wow Trinity, cada vez que vuelvo a tus letras es para contemplar un despliegue monumental de talento. Me ha encantado cómo matizas cada escena y la diferenciación que haces en ti misma, me ha gustado más lo rojo, no sé exactamente por qué, pero es un gran poema :) un abrazo.
 
Detén el reloj, sólo aniquilemos el tiempo,
-¡No puedo, no sé hacerlo!-
Entonces acabemos con la mentira de lo real
-Eso quisiera, dime cómo-

....Me deja sin palabras.
Hay que considerarlo jajajajaja.
xD
Un beso... =)
 
Un poema muy sensual Triny, me cautivaron más los versos en rojo que los que están en negro, los cuales también me emocionaron pero no me transmitieron tanto como los rojos y no es cuestión que el rojo me guste más que el negro, jajaja
Fue muy grato leerte, un poema largo y así y todo me atrapó, es raro que me quede a leer un poema tan largo, si lo hice es que realmente tiene que aportar.
Te mando un fuerte abrazo y seguí soñando, jejeje
 
Trini...

Una pasion que desconoce el tiempo
desconoce lo prohibido
o lo permitido
no distingue del dolor al placer
y que se entrega sin un mañana
sin buscar respuestas
sin cadenas....

excelente... saludos y estrellas
 
Pues me dejas sin palabras, y eso es
mortal para un poeta no crees¿?.
Admiro lo fàcil que lo haces ver.
Un gusto poder leerte.
Disculpa por tan misero comentario, ando
muuuuy desvelado.
Abrazos.
 
Pasión al rojo vivo...quedo sin palabras como tuangelfiel y sólo puedo decirte...
Taran taran...
Felicidades por tu talentosa pluma...un gusto pasar
 
hay dolor, me quitaste la vida por un rato, mataste todo ami alrededor,
luego se me devolvio la vida, arrancandome el corazon
 
“Cierra los ojos -sueña-
Ábrelos... -observa-
y ya habrán pasado los días
que saltamos para podernos ver”



En mí, la realidad es un sueño;
en ti, alterna: Está en paralelo.
Caminamos a escondidas destruyendo
al tiempo que maltrata la verdad.


Sin respiración, labios se compenetran
junto a las manos temblando en agonía
frente al cuerpo en espera, deleitado:
Una espera de lo que está por suceder…

Canta en voz alta, para bailar al compás
de la excitante melodía de tu lengua,
que se desangra entre mi desesperación,
cuando explota el cielo reprimido.

No es lunes, tampoco es martes;
estoy dormida, congelada en el tiempo,
evadiendo a mis sentidos abstractos
para no caer en la desesperación…
Porque el olor llega en la lejanía tan cercana
de no tenerte, de aún desearte -justo ahora-


Mis dedos te recorren sin compasión
al son de tus garras entre mi espalda
y la luz, que está apagada iluminando,
se mantiene a la expectativa -hurgando-

Agitación de los pulmones descompuestos,
vicios que nos permiten despejar,
fluidos confundidos con sudor: El calor,
la existencia que se está despedazando.

No es miércoles ni jueves…
Matando la vida entre rutinas absurdas,
consumiendo los papeles entre el fuego,
y un cerebro extasiado -dopado-
que suplica no encontrar la libertad
porque la libertad, se desvía a tu simiente
lleno de esperanzas inexistentes.



Mordiscos me envenenan continuamente,
la pasión aumenta su poder:
Velocidad, ferocidad, desenfreno…
Se confunden nuestros cuerpos -el ser-

Miradas volátiles, quisquillosas y corruptas,
el pudor se desvanece entre las ganas.
Las copas yacen rotas por los gritos
del silencio que se llena de placer…

No, no es viernes en la mañana,
tampoco por la tarde…
Es viernes por la noche: El sueño eterno
de los días que me impiden tenerte,
deleitarte y deshojarte en mi egoísmo.


Bella… Bella… Bella…
Retumba en mis oídos, en los tuyos
la frase unificada del descanso,
la paz de los mártires que se encuentran
en un mundo que no será mejor -un respiro-

Se concentra la situación intoxicada
y las hadas en la envidia se han posado:
No hay un techo, no hay un suelo,
no hay infierno ni hay cielo…

-Tú, yo, el deleite… Y el humo del cigarrillo-

Sábado, Domingo: Los días se consumen.
En tus ojos no asimilo lo ajeno,
pero tampoco lo que me pertenece,
porque lo que quiero no me pertenece,
porque lo ajeno no está prohibido
y si lo estuviera, yo sería una maldita
violadora de reglas, de inquietante promiscuidad.



Detén el reloj, sólo aniquilemos el tiempo,
-¡No puedo, no sé hacerlo!-
Entonces acabemos con la mentira de lo real
-Eso quisiera, dime cómo-

Única salida que no sale
pero tampoco permite entrar…
Simplemente el circulo vicioso del sufrido
de dos almas podridas en sí mismas.

¡Soñemos! Durmamos hasta que pasen los días,
soñemos que estamos viviendo,
olvidemos en sueños lo que estamos sintiendo
y despertémonos cuando nos podamos tener:
Mientras nos queramos tener…



Como a diario anhelamos, lo que aún no hemos tenido,
lo que jamás tendremos...
Y nuestros ojos se consumirán nuevamente al mirarnos,
sin sumisión:


“¡Mañana volverá al hoy
y cuando despierte, nuevamente… Te devoraré!"
Hermoso surrealismo que se pierde entre el amor,
pasion extrema de menciones suicidas. Belleza
enconmiable que llena las profundidades con
ejes de materia, engalanado uno se deja vestir
por los trescientos ropajes de tus hermosas metaforas.
Lleno de profundidades extramatericas o mejor
entre el devaneo de lo magico, sera que el amor se
convierte en ocasiones como una espada de abrazos. te felicito.
luzyabsenta
 

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