Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Esa mirada cálida, de espejo,
ese decirme tierno, cariñoso,
vino a mi mente anoche, tú alevoso.
Te he sentido mi dueño, sueño añejo.
En imagen fugaz, quedó perplejo
mi triste corazón, ya receloso,
e invadido de noche por el gozo
se ha rendido a tu afán, afán reflejo.
Sobre mi pecho hay flores, que tu boca,
sembró de una por una en primavera,
y el aroma en mi piel aún te espera.
Aún vas a mi mente, la de loca,
y me dejas rumor, crujir de pieles,
y ese sueño es de amor, soñar de mieles.
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