Hoy quiero escribirte a ti, amada
Pues tu ausencia me duele tanto
Que aunque sé que no es eterna
Ya no hallo qué hacer sin tu tacto
Y es que eres todo para mí
Mi motivo, mi razón de existir
Por ti respiro y vivo cada día
Ya quiero darte la bienvenida
Este ausentismo me mata, me destroza
Veo el reloj continuamente, no llega la hora
Quiero volver a ver esa sonrisa tan hermosa
Besarte, tocarte, pero sin ti nada importa
¿De qué vale soñar? Si sólo en sueños quedará
Pues falta una eternidad para volverte a abrazar
Que pase esta tormenta, quiero volver a disfrutar
Aunque eso, eso en sueños solamente quedará
Es inevitable pensar que tu amor terminará
Que pronto, ya no me podrás mirar igual
Aunque dices que eso es imposible y no sucederá
Tengo miedo de que nuestro amor cruce el umbral.
Zabdiel Hernández Avilés
Pues tu ausencia me duele tanto
Que aunque sé que no es eterna
Ya no hallo qué hacer sin tu tacto
Y es que eres todo para mí
Mi motivo, mi razón de existir
Por ti respiro y vivo cada día
Ya quiero darte la bienvenida
Este ausentismo me mata, me destroza
Veo el reloj continuamente, no llega la hora
Quiero volver a ver esa sonrisa tan hermosa
Besarte, tocarte, pero sin ti nada importa
¿De qué vale soñar? Si sólo en sueños quedará
Pues falta una eternidad para volverte a abrazar
Que pase esta tormenta, quiero volver a disfrutar
Aunque eso, eso en sueños solamente quedará
Es inevitable pensar que tu amor terminará
Que pronto, ya no me podrás mirar igual
Aunque dices que eso es imposible y no sucederá
Tengo miedo de que nuestro amor cruce el umbral.
Zabdiel Hernández Avilés