Sonata #29

flordelis

Poeta recién llegado
Luces gelatinosas
Tic, tac, tic, tac…
Calles intransitadas
de pasajeros rezagados,
autobuses reposados
como recinto en que acaba la fiesta
tan solo eco de barullo son.
Una ruta que me recuerda a Caracas
en la madrugada con sus tascas,
desojo paradas una tras otra
destino que me lleva al Sur.
Tic, tac, tic, tac…


Rutina que se acuesta a dormir
ciudad capital que bosteza,
evocación inútil que regresa
como carcelero cuando acaba la licencia
para saludar al sol.
Recurso ésta mi poesía
para agotar lo que parece eterno,
mis voces
tus fantasías,
escaleras en espiral
subo, bajo, regreso, voy…
desde ti hasta ti.


Yo no soy más vida
soy memoria suspendida en recuerdos
espíritu de muerto que no cruza
al mundo que pertenece,
por alcanzarte
tu mirada
tu atención
ganar tu angustia
planear tus días,
vendí mi alma al demonio del reino de Cronos
me he convertido en su esclavo,
tiempo.

Soy el tiempo que piensa en tu cuello blanco
en tu carisma bondadoso
en tu ego vestido de conjeturada timidez
en cada una de tus delicias,
donde sea que vayas si escuchas el latir de los relojes,
horas, minutos, segundos, días que se caen
como gotera sobre el placard de la cocina
es mi corazón que te acompaña
sin que te enojes,
sin que lo sepas,
sin que lo pidas.

Tic, tac, tic, tac…
 
Luces gelatinosas
Tic, tac, tic, tac…
Calles intransitadas
de pasajeros rezagados,
autobuses reposados
como recinto en que acaba la fiesta
tan solo eco de barullo son.
Una ruta que me recuerda a Caracas
en la madrugada con sus tascas,
desojo paradas una tras otra
destino que me lleva al Sur.
Tic, tac, tic, tac…


Rutina que se acuesta a dormir
ciudad capital que bosteza,
evocación inútil que regresa
como carcelero cuando acaba la licencia
para saludar al sol.
Recurso ésta mi poesía
para agotar lo que parece eterno,
mis voces
tus fantasías,
escaleras en espiral
subo, bajo, regreso, voy…
desde ti hasta ti.


Yo no soy más vida
soy memoria suspendida en recuerdos
espíritu de muerto que no cruza
al mundo que pertenece,
por alcanzarte
tu mirada
tu atención
ganar tu angustia
planear tus días,
vendí mi alma al demonio del reino de Cronos
me he convertido en su esclavo,
tiempo.

Soy el tiempo que piensa en tu cuello blanco
en tu carisma bondadoso
en tu ego vestido de conjeturada timidez
en cada una de tus delicias,
donde sea que vayas si escuchas el latir de los relojes,
horas, minutos, segundos, días que se caen
como gotera sobre el placard de la cocina
es mi corazón que te acompaña
sin que te enojes,
sin que lo sepas,
sin que lo pidas.

Tic, tac, tic, tac…
Pero bueno. ¡qué cosa tan selecta! No creas que voy a leerla una vez y basta. voy a repasarla
como repasaba el abultado rosario cuando me llamó la vocación de cristo.
Saludos cordiales. ¡Gracia bendita!
 
¡Cuanta alegría al leer tu comentario Saturno! Me animas a seguir escribiendo. Versos y abrazos desde Bogotá.
 
Luces gelatinosas
Tic, tac, tic, tac…
Calles intransitadas
de pasajeros rezagados,
autobuses reposados
como recinto en que acaba la fiesta
tan solo eco de barullo son.
Una ruta que me recuerda a Caracas
en la madrugada con sus tascas,
desojo paradas una tras otra
destino que me lleva al Sur.
Tic, tac, tic, tac…


Rutina que se acuesta a dormir
ciudad capital que bosteza,
evocación inútil que regresa
como carcelero cuando acaba la licencia
para saludar al sol.
Recurso ésta mi poesía
para agotar lo que parece eterno,
mis voces
tus fantasías,
escaleras en espiral
subo, bajo, regreso, voy…
desde ti hasta ti.


Yo no soy más vida
soy memoria suspendida en recuerdos
espíritu de muerto que no cruza
al mundo que pertenece,
por alcanzarte
tu mirada
tu atención
ganar tu angustia
planear tus días,
vendí mi alma al demonio del reino de Cronos
me he convertido en su esclavo,
tiempo.

Soy el tiempo que piensa en tu cuello blanco
en tu carisma bondadoso
en tu ego vestido de conjeturada timidez
en cada una de tus delicias,
donde sea que vayas si escuchas el latir de los relojes,
horas, minutos, segundos, días que se caen
como gotera sobre el placard de la cocina
es mi corazón que te acompaña
sin que te enojes,
sin que lo sepas,
sin que lo pidas.

Tic, tac, tic, tac…

Bonita cascada de metáforas del latir de cada día, esa rutina descrita en emocionantes versos, que se va sumergiendo al pasar de las estrofas en sensual nostalgia, saludos desde tu misma patria.

La única duda es porque se llama soneto sin ser soneto.
 
Luces gelatinosas
Tic, tac, tic, tac…
Calles intransitadas
de pasajeros rezagados,
autobuses reposados
como recinto en que acaba la fiesta
tan solo eco de barullo son.
Una ruta que me recuerda a Caracas
en la madrugada con sus tascas,
desojo paradas una tras otra
destino que me lleva al Sur.
Tic, tac, tic, tac…


Rutina que se acuesta a dormir
ciudad capital que bosteza,
evocación inútil que regresa
como carcelero cuando acaba la licencia
para saludar al sol.
Recurso ésta mi poesía
para agotar lo que parece eterno,
mis voces
tus fantasías,
escaleras en espiral
subo, bajo, regreso, voy…
desde ti hasta ti.


Yo no soy más vida
soy memoria suspendida en recuerdos
espíritu de muerto que no cruza
al mundo que pertenece,
por alcanzarte
tu mirada
tu atención
ganar tu angustia
planear tus días,
vendí mi alma al demonio del reino de Cronos
me he convertido en su esclavo,
tiempo.

Soy el tiempo que piensa en tu cuello blanco
en tu carisma bondadoso
en tu ego vestido de conjeturada timidez
en cada una de tus delicias,
donde sea que vayas si escuchas el latir de los relojes,
horas, minutos, segundos, días que se caen
como gotera sobre el placard de la cocina
es mi corazón que te acompaña
sin que te enojes,
sin que lo sepas,
sin que lo pidas.

Tic, tac, tic, tac…
hermoso poema donde ese TIC TAC son latidos del corazón... me pregunto lo mismo que Arnet, por qué se llama soneto??
 
Si, tienen razón sobre que no es un soneto, fue un error de digitación que ya corregí. Gracias por esa observación y por sus comentarios. Realmente los aprecio. Versos y abrazos!
 
Luces gelatinosas
Tic, tac, tic, tac…
Calles intransitadas
de pasajeros rezagados,
autobuses reposados
como recinto en que acaba la fiesta
tan solo eco de barullo son.
Una ruta que me recuerda a Caracas
en la madrugada con sus tascas,
desojo paradas una tras otra
destino que me lleva al Sur.
Tic, tac, tic, tac…


Rutina que se acuesta a dormir
ciudad capital que bosteza,
evocación inútil que regresa
como carcelero cuando acaba la licencia
para saludar al sol.
Recurso ésta mi poesía
para agotar lo que parece eterno,
mis voces
tus fantasías,
escaleras en espiral
subo, bajo, regreso, voy…
desde ti hasta ti.


Yo no soy más vida
soy memoria suspendida en recuerdos
espíritu de muerto que no cruza
al mundo que pertenece,
por alcanzarte
tu mirada
tu atención
ganar tu angustia
planear tus días,
vendí mi alma al demonio del reino de Cronos
me he convertido en su esclavo,
tiempo.

Soy el tiempo que piensa en tu cuello blanco
en tu carisma bondadoso
en tu ego vestido de conjeturada timidez
en cada una de tus delicias,
donde sea que vayas si escuchas el latir de los relojes,
horas, minutos, segundos, días que se caen
como gotera sobre el placard de la cocina
es mi corazón que te acompaña
sin que te enojes,
sin que lo sepas,
sin que lo pidas.

Tic, tac, tic, tac…
Muy bueno y muy bello, belleza y profundidad de miras en tus certeras metáforas y en tus sugerentes imagenes, con ese tic tac de fondo como banda sonora del poema, el tiempo no pasa nos traspasa y siempre nos lleva la delantera. Me ha gustado mucho también el retrato urbano de esa ciudad que atraviesa tus versos. En fin querida poetisa flordelis, poema cinco estrellas, de los que no me dejan indiferente, te felicito de corazón pues me has hecho disfrutar de veras. Abrazote de colores para ti. Paco.
 
Luces gelatinosas
Tic, tac, tic, tac…
Calles intransitadas
de pasajeros rezagados,
autobuses reposados
como recinto en que acaba la fiesta
tan solo eco de barullo son.
Una ruta que me recuerda a Caracas
en la madrugada con sus tascas,
desojo paradas una tras otra
destino que me lleva al Sur.
Tic, tac, tic, tac…


Rutina que se acuesta a dormir
ciudad capital que bosteza,
evocación inútil que regresa
como carcelero cuando acaba la licencia
para saludar al sol.
Recurso ésta mi poesía
para agotar lo que parece eterno,
mis voces
tus fantasías,
escaleras en espiral
subo, bajo, regreso, voy…
desde ti hasta ti.


Yo no soy más vida
soy memoria suspendida en recuerdos
espíritu de muerto que no cruza
al mundo que pertenece,
por alcanzarte
tu mirada
tu atención
ganar tu angustia
planear tus días,
vendí mi alma al demonio del reino de Cronos
me he convertido en su esclavo,
tiempo.

Soy el tiempo que piensa en tu cuello blanco
en tu carisma bondadoso
en tu ego vestido de conjeturada timidez
en cada una de tus delicias,
donde sea que vayas si escuchas el latir de los relojes,
horas, minutos, segundos, días que se caen
como gotera sobre el placard de la cocina
es mi corazón que te acompaña
sin que te enojes,
sin que lo sepas,
sin que lo pidas.

Tic, tac, tic, tac…
Bella cualidad metaforica para zarpar en esa rutina que busca
la necesidad de los rincones acompañados en un bale de amor
que llega casi al extasis de los sensorial. felicidades.
magnifico. luzyabsenta
 

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