EL CRIMEN
Sangre impensada. Noche del delito.
Cerca de la avenida, el polvo hiriente
sereno está. Soñando ser el mito.
Calma, yerro, ilusión. Perfil cadente.
(Horas antes) Le tiembla todo el pecho;
escucha la palabra fiel que añora…
mas no atiende; persiste con asecho,
prosigue con el plan. ¡Su psique azora!
(Después) Oscuridades comenzando
tránsito fúnebre de los juzgados;
el sujeto conoce lo nefando,
disponiéndose cerca a los llegados…
y desviando en aquél su pensamiento
con cuatro balas ¡córtale su aliento!
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