Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Ya nunca lloraré un amor perdido,
ni clamaré jamás por la amistad,
compañera será mi soledad,
en cuyo seno anidaré rendido.
Seré ese frío témpano de hielo
que hace su corazón infranqueable,
mis sentimientos, cima inalcanzable,
mis anhelos, antítesis del cielo.
Abrazaré implacable mi destino
sin saber ni de amigos ni de amores,
solitario siguiendo mi camino.
Y si mi pecho estalla en mil dolores,
separaré mi vida de su sino,
dejando, sobre mí, crecer las flores.
ni clamaré jamás por la amistad,
compañera será mi soledad,
en cuyo seno anidaré rendido.
Seré ese frío témpano de hielo
que hace su corazón infranqueable,
mis sentimientos, cima inalcanzable,
mis anhelos, antítesis del cielo.
Abrazaré implacable mi destino
sin saber ni de amigos ni de amores,
solitario siguiendo mi camino.
Y si mi pecho estalla en mil dolores,
separaré mi vida de su sino,
dejando, sobre mí, crecer las flores.
Última edición: