Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal

Imagen de la red
Guitarra que tu música prodigas
y en bella melodía la desgranas
de tus cuerdas, gastadas y mundanas,
regalándome arpegios y cantigas.
Desde hace muchos años tú te obligas
a sonar en tabernas y tartanas,
acompañando el baile de gitanas
por las pocas monedas que mendigas.
Guitarra, compañera inseparable
en la noche de larga madrugada
que perdura cual sueño inolvidable.
Cuando se asome el día, en la alborada,
oyendo tu lamento insuperable,
de duende quedarás siempre impregnada.