Meigo
Poeta Reconocido
Otra vez con los dos codos hincados,
con el grito soprano en la mañana.
Le daré al profesor una manzana
que alimente unos cuantos aprobados.
Otra vez los domingos aterrados
con una sombra de luna temprana;
al día siguiente, el café con desgana,
pude beber con los ojos cerrados.
Otra vez los cuadros de la libreta,
otra vez las rayas y los renglones,
otra vez la mochila y la chuleta,
otra vez las quimeras e ilusiones,
el compás, la gomita, la carpeta.
Otra vez hasta los mismos cojones*.
*Perdonen esta palabra malsonante
ni Dante,
ni Cervantes
la usaría.
con el grito soprano en la mañana.
Le daré al profesor una manzana
que alimente unos cuantos aprobados.
Otra vez los domingos aterrados
con una sombra de luna temprana;
al día siguiente, el café con desgana,
pude beber con los ojos cerrados.
Otra vez los cuadros de la libreta,
otra vez las rayas y los renglones,
otra vez la mochila y la chuleta,
otra vez las quimeras e ilusiones,
el compás, la gomita, la carpeta.
Otra vez hasta los mismos cojones*.
*Perdonen esta palabra malsonante
ni Dante,
ni Cervantes
la usaría.