Fausto Rimbaud Williams
Poeta recién llegado
Templado cinturón de espuma ceñido a mi alma,
En tu mirada ancla el mar, y pelea el crepúsculo
En relámpagos de agua elementales, que al pulso
Del miocardio, estremecen mis costas nacaradas.
Proyéctame en tu camino, en tu arco de esperanza,
Cuando la noche azul se derrame sobre el mundo
En naufragio, hasta ensombrecer mis ojos de luto,
Sobreviviendo en la hora en que cae la venganza.
Tu voz va trepando por mi viejo dolor de hiedra,
Cuando arrastra el rumor de caracolas terrestres
El silencio en las profundas redes de la ausencia.
Eras tú con tu abrazo de araña en mi ocaso ardiente.
Marta, oh ninfa soñadora en tu estanque de estrellas.
¡Yo quisiera hundirme entre tus cabellos silvestres!
En tu mirada ancla el mar, y pelea el crepúsculo
En relámpagos de agua elementales, que al pulso
Del miocardio, estremecen mis costas nacaradas.
Proyéctame en tu camino, en tu arco de esperanza,
Cuando la noche azul se derrame sobre el mundo
En naufragio, hasta ensombrecer mis ojos de luto,
Sobreviviendo en la hora en que cae la venganza.
Tu voz va trepando por mi viejo dolor de hiedra,
Cuando arrastra el rumor de caracolas terrestres
El silencio en las profundas redes de la ausencia.
Eras tú con tu abrazo de araña en mi ocaso ardiente.
Marta, oh ninfa soñadora en tu estanque de estrellas.
¡Yo quisiera hundirme entre tus cabellos silvestres!