BESTIA
Poeta recién llegado
Una pálida existencia
en un paraíso de mezquite seco
baila una petición por clemencia;
¡padre fuego ayuda al momento terco
ha dejado la ofrenda desnuda!
Era el bailarín
perpetuando los tropiezos
maldiciendo sin fin,
pisando los rojos cerezos
extirpando los coágulos de la pasión;
ahí también sus sienes sangrando
heridas por el filo de la duda.
Yo entré a mi corazón tarareando,
y encontré en un rincón a mi alma muda.
en un paraíso de mezquite seco
baila una petición por clemencia;
¡padre fuego ayuda al momento terco
ha dejado la ofrenda desnuda!
Era el bailarín
perpetuando los tropiezos
maldiciendo sin fin,
pisando los rojos cerezos
extirpando los coágulos de la pasión;
ahí también sus sienes sangrando
heridas por el filo de la duda.
Yo entré a mi corazón tarareando,
y encontré en un rincón a mi alma muda.