Despereires
Poeta recién llegado
Creo que al menos te debía una
sin engorros y - claro - sin engaños.
Sin cerrarme como un puño, ni paños
calientes, ni conjurar a la Luna.
La vida es tan diversa en su fortuna
muchacha, en dichas y tedios y daños.
Pasan mil cosas, muchos menos años
y luego ¡hala!, a la griega laguna.
Poco hay que no triture su rueda,
y tengo para mí que sólo queda
al final lo esencial de lo que somos:
esa luz que un día nos hizo amar
y que hay siempre, siempre que conservar,
hasta que en fin... se nos fundan los plomos.
sin engorros y - claro - sin engaños.
Sin cerrarme como un puño, ni paños
calientes, ni conjurar a la Luna.
La vida es tan diversa en su fortuna
muchacha, en dichas y tedios y daños.
Pasan mil cosas, muchos menos años
y luego ¡hala!, a la griega laguna.
Poco hay que no triture su rueda,
y tengo para mí que sólo queda
al final lo esencial de lo que somos:
esa luz que un día nos hizo amar
y que hay siempre, siempre que conservar,
hasta que en fin... se nos fundan los plomos.