David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Cuando llevas al mar tus cabellos
que la estrella solar oscurecen,
cuando acunas mi alma, que mecen
esos brazos que tienes tan bellos
me recuerdan tus brazos, destellos,
las estrellas que tanto merecen;
la mirada que guardas, do crecen
esos ojos, tus ojos, aquellos
que llevaban rubís engarzados,
que hipnotizan la mente y el mundo
y a los hombres les dejas cegados,
y a mi loco del todo, fecundo
con la sangre que hierve al besado
por tus labios en donde me hundo.
que la estrella solar oscurecen,
cuando acunas mi alma, que mecen
esos brazos que tienes tan bellos
me recuerdan tus brazos, destellos,
las estrellas que tanto merecen;
la mirada que guardas, do crecen
esos ojos, tus ojos, aquellos
que llevaban rubís engarzados,
que hipnotizan la mente y el mundo
y a los hombres les dejas cegados,
y a mi loco del todo, fecundo
con la sangre que hierve al besado
por tus labios en donde me hundo.
::