versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Dicen que volveré a amar nuevamente,
que donde ahora nada medra, los vientos
esparcen semillas nuevas que el tiempo
guarda en otra primavera, paciente.
Y yo, miro mis manos decadentes,
mis ojos que el espejo ceniciento
omite reflejar, mi piel que siento
como un árido desierto inerte.
No alcanzo a más allá de otro mañana,
a qué me habláis de futuro y esperanza,
si se acerca la noche y como lanza
clava su oscura soledad; catana
que me siega los versos, que me alcanza
cuerpo y alma en desabrida mezcolanza.
que donde ahora nada medra, los vientos
esparcen semillas nuevas que el tiempo
guarda en otra primavera, paciente.
Y yo, miro mis manos decadentes,
mis ojos que el espejo ceniciento
omite reflejar, mi piel que siento
como un árido desierto inerte.
No alcanzo a más allá de otro mañana,
a qué me habláis de futuro y esperanza,
si se acerca la noche y como lanza
clava su oscura soledad; catana
que me siega los versos, que me alcanza
cuerpo y alma en desabrida mezcolanza.