BESTIA
Poeta recién llegado
Acariciando los espacios
dónde se crea el destino,
vaciando las copas de vino
rompiendo el marrón de tus topacios,
viciando mis manos frías
en roces de calor clandestino,
entre gemidos que parecen agonías
de la pasión sin el oasis divino;
como pesa el silencio
y las ideas no encuentran camino;
mi amor, mi arteria; el precio,
cargar el cuerpo rancio, indigno
de la inerte soledad;
tengo el signo de los que no despiertan.
dónde se crea el destino,
vaciando las copas de vino
rompiendo el marrón de tus topacios,
viciando mis manos frías
en roces de calor clandestino,
entre gemidos que parecen agonías
de la pasión sin el oasis divino;
como pesa el silencio
y las ideas no encuentran camino;
mi amor, mi arteria; el precio,
cargar el cuerpo rancio, indigno
de la inerte soledad;
tengo el signo de los que no despiertan.