Agua
Poeta asiduo al portal
Qué de tus manos…
… Las que acariciaron mi cuerpo
con la avidez del hambriento
Y la suavidad del maestro…
las que guiaron a paso abierto
a mis lugares más yermos
habitando de deseo
mis solitarios desiertos…
¿…Donde estarán tus manos
en este preciso momento?
Y Qué de tu boca,
carnosa y humedecida
apetecible al vistazo
y a mis labios adherida...
…tu boca que ha saboreado
cada una de mis orillas
y que ha bebido y provocado
Orgasmos y maravillas…
¿… Donde estará tu boca
diciendo tantas mentiras?
Y Qué de tus ojos
dos verdes luceros
en los que me he bañado
durante días enteros.
Los que me miraron desnuda
y desnuda me poseyeron
durante todas las noches
que te recibí en mi lecho…
¿…Qué robarán ahora tus ojos,
tan ladrones y embusteros?
Y qué de tu corazón
si es que tienes uno adentro:
Una piedra recogida
de cualquier vano desierto.
Un despojo, una bazofia,
un pedazo de cemento,
una basura que tu madre
te metió en lo profundo del pecho…
¿…Qué destruirá tu corazón
en este preciso momento?
Y tu alma, Palomito
tu alma básica y podrida,
negra como el azabache
y como un volcán encendida,
tu pobre alma que padece
todas tus crueles intenciones
que aunque eres el mejor amante
también el peor de los hombres…
¿Se salvará al fin tu alma?
¿Recibirás tantos perdones?
… Las que acariciaron mi cuerpo
con la avidez del hambriento
Y la suavidad del maestro…
las que guiaron a paso abierto
a mis lugares más yermos
habitando de deseo
mis solitarios desiertos…
¿…Donde estarán tus manos
en este preciso momento?
Y Qué de tu boca,
carnosa y humedecida
apetecible al vistazo
y a mis labios adherida...
…tu boca que ha saboreado
cada una de mis orillas
y que ha bebido y provocado
Orgasmos y maravillas…
¿… Donde estará tu boca
diciendo tantas mentiras?
Y Qué de tus ojos
dos verdes luceros
en los que me he bañado
durante días enteros.
Los que me miraron desnuda
y desnuda me poseyeron
durante todas las noches
que te recibí en mi lecho…
¿…Qué robarán ahora tus ojos,
tan ladrones y embusteros?
Y qué de tu corazón
si es que tienes uno adentro:
Una piedra recogida
de cualquier vano desierto.
Un despojo, una bazofia,
un pedazo de cemento,
una basura que tu madre
te metió en lo profundo del pecho…
¿…Qué destruirá tu corazón
en este preciso momento?
Y tu alma, Palomito
tu alma básica y podrida,
negra como el azabache
y como un volcán encendida,
tu pobre alma que padece
todas tus crueles intenciones
que aunque eres el mejor amante
también el peor de los hombres…
¿Se salvará al fin tu alma?
¿Recibirás tantos perdones?