Maloy
Poeta recién llegado
IX
A UNA NINFÓMANA ROMÁNTICA
Ménade ígnea de castaños rizos,
mi perenne y apetecible Musa,
tu aliento quitaré a la cornamusa
y hurtaré de tus ojos los obrizos.
Desafiando a las Moiras y sus lizos
iniciaré una burda escaramuza;
forjaré, hija de Virgo, una hueca excusa
para amancebarte entre ciparisos.
Finalmente exhumaré ese gemido
que se esconde de mí en tu terso pecho,
ese vivaz pero tenue maullido
que tan silente a la distancia acecho,
y sollozando un ávido vagido
engulliré tu corazón maltrecho.
Última edición: