Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
A pensarte desnuda, me atreví,
y en la mente mis sueños, antes vanos,
se volvieron tangibles, a mis manos,
en tu cuerpo gentil de bella hurí.
En mi mente tu boca carmesí
se bebía mis ósculos profanos
para luego, tus más sacros arcanos
de mujer, revelarlos ante mí.
Enterarte te inhibe, como dama,
que por ti de pasión tenaz me abraso;
contra mí tu conciencia, presta, clama:
te dice que contigo me propaso;
sin embargo, quizás, pronto, a mi cama,
te conduzca, lo sé…tu propio paso.
y en la mente mis sueños, antes vanos,
se volvieron tangibles, a mis manos,
en tu cuerpo gentil de bella hurí.
En mi mente tu boca carmesí
se bebía mis ósculos profanos
para luego, tus más sacros arcanos
de mujer, revelarlos ante mí.
Enterarte te inhibe, como dama,
que por ti de pasión tenaz me abraso;
contra mí tu conciencia, presta, clama:
te dice que contigo me propaso;
sin embargo, quizás, pronto, a mi cama,
te conduzca, lo sé…tu propio paso.
Última edición: